El FC Barcelona afronta este domingo uno de los primeros exámenes importantes de la temporada 2026-27. Después de comenzar LaLiga con tres victorias consecutivas, el conjunto de Hansi Flick visita al Valencia el 6 de septiembre a las 16:15 horas en Mestalla, un escenario históricamente exigente y una prueba interesante justo antes del estreno en Champions League contra el Feyenoord. 

Los números del Barça son contundentes: nueve puntos de nueve, 12 goles a favor y solo dos en contra. Los azulgranas vencieron 5-0 al Elche, 2-0 al Athletic Club y 5-2 al Rayo Vallecano, resultados que les permiten liderar LaLiga por diferencia de goles por delante del Real Madrid. 

Pero Mestalla representa un contexto diferente.

El Valencia llega en una situación mucho más delicada, ubicado en la zona baja después de tres jornadas y tras perder 3-1 ante el Deportivo de La Coruña. El equipo de Carlos Corberán necesita reaccionar y recibirá al líder sabiendo que una victoria contra el Barça podría cambiar por completo el ánimo alrededor del equipo. 

Para Flick, por tanto, no será simplemente otra oportunidad para sumar tres puntos. Será una prueba de madurez.

Raphinha y Lamine llegan lanzados: Mestalla mide el ataque más peligroso de LaLiga

El gran argumento del Barcelona vuelve a estar arriba.

Raphinha lidera LaLiga con cinco goles después de tres jornadas y ha marcado en todos los partidos disputados hasta ahora. El brasileño viene de firmar un doblete contra el Rayo y atraviesa uno de los mejores momentos goleadores de su etapa azulgrana. 

Mestalla también puede ofrecerle una oportunidad histórica. Si vuelve a marcar, prolongará a cuatro partidos consecutivos su racha goleadora desde el inicio del campeonato.

A su lado, Lamine Yamal llega después de alcanzar los 51 goles con el primer equipo. Su doblete contra el Rayo le permitió superar la barrera de los 50 con apenas 19 años y 49 días, convirtiéndose en el futbolista más joven de la historia del club en conseguirlo. 

La combinación entre ambos está siendo devastadora.

Raphinha aporta movimientos interiores, presión y llegada. Lamine genera desequilibrio desde la derecha y cada vez aparece con mayor frecuencia en posiciones de remate. A ellos se unen Gordon, Adeyemi y ahora Gabriel Jesus, lo que permite a Flick disponer de una profundidad ofensiva que hace apenas unos meses parecía difícil de imaginar.

El 5-2 contra el Rayo mostró todo ese potencial. El Barça comenzó perdiendo, reaccionó rápidamente y terminó imponiéndose con dos goles de Raphinha, dos de Lamine y un autogol provocado después de otra acción peligrosa de Anthony Gordon. 

Sin embargo, precisamente ese partido dejó también una advertencia.

El Barça permitió que el Rayo redujera el marcador hasta el 3-2 y mantuviera vivo el encuentro durante varios minutos. En Mestalla, donde el ambiente puede aumentar la presión después de cualquier error, esos momentos de desconexión pueden resultar más peligrosos.

Flick tiene que ganar sin desgastarse antes de la Champions

La gestión física será otro factor importante.

Solo tres días después de visitar Valencia, Barcelona recibirá al Feyenoord en el Spotify Camp Nou en la primera jornada de la Champions League. 

Flick debe encontrar un equilibrio complicado: mantener el pleno en LaLiga sin sobrecargar a sus jugadores más importantes antes del regreso de la competición europea.

El nuevo fondo de armario puede ser decisivo.

Gabriel Jesus ya está disponible después de su fichaje procedente del Arsenal. Rodri sigue avanzando hacia su mejor condición. Gordon y Adeyemi permiten realizar cambios ofensivos sin perder demasiada velocidad.

Eso significa que Flick puede rotar más que la pasada temporada.

Pero Mestalla tampoco parece el escenario ideal para experimentar demasiado.

El Valencia ha comenzado mal, pero precisamente por eso afrontará el partido con necesidad. Además, el club reforzó su plantilla en las últimas horas de mercado con Harvey Elliott, incorporado procedente del Liverpool, aumentando las alternativas ofensivas de Corberán. 

El Barça parte como favorito por momento, calidad y resultados.

Ahora debe demostrar que también sabe gestionar el contexto.

Después de tres victorias y 12 goles, el desafío ya no consiste únicamente en confirmar que este equipo puede atacar mejor que casi cualquiera. También debe mostrar que puede controlar partidos complicados fuera de casa, manejar la presión y llegar a Europa sin perder terreno en LaLiga.

Mestalla será el primer gran escenario para comprobarlo.

Raphinha quiere mantener su racha, Lamine continúa haciendo historia y Flick busca el cuarto triunfo consecutivo. Valencia-Barça puede ser mucho más revelador de lo que indica la clasificación.

Sezione: Primer plano / Data: Jue 03 septiembre 2026 a las 10:00
Autore: Stefano Bentivogli
ver lecturas