El FC Barcelona ha empezado la temporada 2026/27 como terminó las dos anteriores: mandando en LaLiga. El contundente 0-5 conseguido en el campo del Elche no decide absolutamente nada en agosto, pero sí transmite una primera sensación poderosa: el campeón no parece haber perdido hambre y, además, dispone ahora de más recursos para defender su corona.

El reto es enorme. El Barça busca conquistar su tercer título liguero consecutivo, una ambición confirmada por el propio club tras el estreno en el Martínez Valero. La primera respuesta fue difícilmente mejorable: doblete de Raphinha, dos goles de Fermín López, estreno goleador de Karim Adeyemi y dos asistencias de Anthony Gordon saliendo desde el banquillo. 

El resultado también sirve como primera advertencia para sus principales perseguidores, empezando por el Real Madrid. No porque cinco goles ante el Elche garanticen otra Liga, sino porque el equipo de Hansi Flick parece haber añadido profundidad y variantes a una estructura que ya venía de dominar el campeonato.

El campeón tiene más armas: Flick puede ganar partidos de muchas maneras

El dato más inquietante para los rivales quizá no sea el 0-5.

Es la cantidad de jugadores diferentes capaces de decidir.

Raphinha comenzó la defensa del título confirmando su jerarquía. Provocó y transformó el penalti del 0-1 y volvió a marcar en la segunda parte. Fermín apareció desde segunda línea para firmar dos goles en apenas ocho minutos. Adeyemi necesitó su primer partido liguero para estrenarse como goleador y Gordon entró en el minuto 65 para repartir dos asistencias casi inmediatamente. 

Eso cambia mucho la perspectiva del nuevo Barça.

Flick ya no parece depender únicamente de que una o dos estrellas atraviesen un gran momento. Puede cambiar perfiles durante el mismo partido y mantener el nivel de amenaza.

Adeyemi ofrece velocidad para atacar una defensa adelantada. Gordon puede desequilibrar desde el banquillo. Fermín aporta llegada desde el centro del campo. Raphinha continúa produciendo goles. Lamine Yamal sigue siendo una de las grandes referencias ofensivas.

Y todavía queda por integrar plenamente a Rodri.

Ese detalle resulta especialmente relevante pensando en una Liga de 38 jornadas. Los campeonatos largos no suelen decidirse únicamente por el mejor once, sino por la capacidad de mantener rendimiento cuando aparecen lesiones, sanciones, Champions League y rotaciones.

El Barça parece tener más respuestas que hace un año.

Además, el triunfo en Elche llegó sin necesidad de utilizar un delantero centro tradicional. Raphinha actuó en posiciones interiores y el equipo compensó la falta de un nueve fijo con movilidad, presión y constantes llegadas desde diferentes alturas. 

Eso puede hacer al conjunto azulgrana todavía menos previsible.

El Real Madrid recibe el primer mensaje, pero el verdadero reto será mantener el hambre

Hablar de una Liga decidida después de una jornada sería absurdo.

El Real Madrid tendrá tiempo y plantilla para competir, al igual que otros aspirantes. El Barça todavía deberá superar momentos de dificultad, lesiones, partidos cerrados y semanas donde la Champions obligará a administrar esfuerzos.

Pero el objetivo del tercer campeonato consecutivo cambia inevitablemente la dimensión de la temporada.

Ganar una Liga puede representar una gran campaña. Ganar dos seguidas confirma una etapa de dominio. Una tercera empezaría a construir algo mucho más importante: una hegemonía.

Y ahí aparece el gran desafío para Flick.

Mantener el hambre después de haber ganado ya resulta mucho más complicado que generarla cuando un equipo persigue al campeón.

El debut sugiere que, por ahora, ese problema no existe.

Barcelona presionó, corrió y siguió buscando goles incluso con el partido decidido. Después del 0-3 llegaron otros dos tantos de Fermín y el equipo terminó la noche sin conceder, completando una actuación que el propio club definió como una auténtica “declaración de intenciones”. 

Esa actitud será tan importante como el talento.

Porque Real Madrid y el resto de aspirantes saben perfectamente que la temporada es larga. Lo que necesitan comprobar ahora es si el Barça puede mantener durante nueve meses la intensidad mostrada en Elche.

La plantilla ofrece argumentos para pensar que sí.

Rodri puede aumentar el control del centro del campo. Adeyemi y Gordon han ampliado las variantes ofensivas. João Cancelo añade otra solución desde los laterales. Pedri, Raphinha, Lamine, Fermín y Gavi continúan formando parte de una base que ya conoce la exigencia de ganar.

El campeón, por tanto, no parece haberse limitado a conservar lo que tenía.

Ha añadido piezas.

El 0-5 todavía vale únicamente tres puntos, pero su significado puede ser mayor: el Barcelona comenzó la defensa de su corona recordando inmediatamente a todos quién manda actualmente en LaLiga.

Y si el Real Madrid esperaba detectar síntomas de relajación después de dos campeonatos consecutivos, la primera jornada dejó exactamente el mensaje contrario.

Este Barça no parece satisfecho con dos. Va a por la tercera.

Sezione: Opinìon / Data: Jue 27 agosto 2026 a las 10:00
Autore: Stefano Bentivogli
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