En el FC Barcelona existe una tradición que se repite generación tras generación. Cuando parece que La Masia ya ha producido todo el talento posible, aparece otro joven dispuesto a romper cualquier previsión.

Lamine Yamal es el ejemplo más extraordinario, pero no el único. Pau Cubarsí también pasó en muy poco tiempo de ser conocido principalmente por quienes seguían las categorías inferiores a convertirse en una pieza fundamental del primer equipo. Y detrás de ellos continúa creciendo una generación que observa cómo el camino hacia la élite está más abierto que nunca.

Por eso, una de las grandes preguntas alrededor del Barça no está necesariamente en el mercado de fichajes. Está varios kilómetros más cerca: ¿quién será el próximo desconocido de La Masia que terminará conquistando el Camp Nou?

Hansi Flick ya ha demostrado que el DNI no determina sus decisiones. Si un adolescente entiende el sistema, compite físicamente y demuestra personalidad, tendrá posibilidades de entrenar y eventualmente jugar con el primer equipo.

El próximo Lamine Yamal puede estar creciendo lejos de los focos

Encontrar "otro Lamine" es probablemente una expectativa injusta. Futbolistas con semejante precocidad aparecen muy pocas veces. Pero La Masia no necesita producir constantemente fenómenos generacionales para seguir siendo fundamental.

El verdadero valor de la academia consiste en formar jugadores preparados específicamente para interpretar el fútbol del Barcelona.

Desde edades muy tempranas, los jóvenes aprenden conceptos relacionados con el posicionamiento, la ocupación de espacios, el juego bajo presión y la circulación rápida. Cuando llegan al primer equipo, no necesitan aprender desde cero qué significa jugar para el Barça.

Eso reduce enormemente el periodo de adaptación.

Flick valora especialmente a los jóvenes capaces de tomar decisiones rápidas. El talento técnico sigue siendo imprescindible, pero en el fútbol moderno ya no resulta suficiente. Un canterano también debe entender cuándo presionar, cómo reaccionar tras pérdida y qué espacio ocupar cuando el equipo modifica su estructura.

Quienes dominen esos conceptos serán los siguientes en llamar a la puerta.

Hansi Flick puede acelerar otra aparición inesperada

El contexto actual también favorece las sorpresas.

Una lesión, una sanción o simplemente la necesidad de realizar rotaciones pueden abrir oportunidades que pocos esperaban al comienzo de la temporada. Bastan dos o tres buenas actuaciones para que un joven cambie completamente su posición dentro de la jerarquía.

Barcelona conoce perfectamente ese proceso.

El desafío consiste en no acelerar demasiado el desarrollo. Después de comprobar que adolescentes pueden rendir inmediatamente al máximo nivel, existe el riesgo de convertir cada nueva promesa en una futura superestrella antes incluso de que complete su formación.

La dirección deportiva debe protegerlos tanto como promocionarlos.

Ahí aparece una de las grandes ventajas del proyecto actual. El primer equipo ya cuenta con una columna vertebral joven, por lo que un canterano que dé el salto encontrará compañeros que atravesaron recientemente el mismo proceso.

Lamine, Cubarsí, Gavi y otros futbolistas formados en casa pueden convertirse también en referencias para quienes lleguen detrás.

Mientras buena parte de Europa observa el mercado buscando la próxima estrella de 50 o 100 millones, Barcelona continúa mirando hacia su propia academia.

Quizá el próximo gran talento azulgrana todavía no tenga millones de seguidores, no aparezca diariamente en las portadas y ni siquiera sea conocido por buena parte del público internacional.

Pero así comienza muchas veces la historia en La Masia.

Primero aparece un adolescente desconocido. Después llega una oportunidad. Y, de repente, todo el mundo aprende su nombre.

Sezione: La Masia / Data: Lun 10 agosto 2026 a las 13:00
Autore: Stefano Bentivogli
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