El FC Barcelona ha convertido el regreso de João Cancelo en una apuesta definitiva. Después de dos etapas como cedido, el portugués ya es jugador azulgrana a todos los efectos: llega procedente del Al Hilal y ha firmado un contrato hasta el 30 de junio de 2029, iniciando así su tercera aventura en el club. 

La operación tiene mucho sentido para Hansi Flick. Cancelo no es un lateral convencional y precisamente ahí reside buena parte de su valor. Puede actuar por la derecha, ocupar el costado izquierdo e incluso desplazarse hacia posiciones interiores durante la construcción. Es un perfil que ofrece soluciones tácticas difíciles de encontrar en un único futbolista.

Además, el Barça sabe exactamente qué está incorporando. En su primera etapa, durante la temporada 2023/24, disputó 42 partidos, marcó cuatro goles y repartió cinco asistencias. Regresó cedido en enero de 2026 desde Arabia Saudí y cerró esa segunda etapa con 23 encuentros, dos goles y cuatro asistencias, actuando principalmente como lateral izquierdo bajo las órdenes de Flick. 

Ahora deja de ser una solución temporal. Cancelo forma parte del proyecto.

Flick gana un lateral diferente: Cancelo puede atacar por fuera, por dentro y desde las dos bandas

La principal razón para entender la operación está en la versatilidad.

Cancelo puede ocupar los dos laterales, pero su influencia va mucho más allá de cambiar de banda. Durante su carrera ha demostrado que puede comenzar una jugada pegado a la línea y terminarla en zonas interiores, funcionando prácticamente como otro centrocampista cuando el equipo tiene la posesión. El propio Barça destaca esa capacidad para incorporarse por dentro y su utilidad dentro de distintos sistemas. 

Para Flick, eso abre numerosas posibilidades.

En partidos contra rivales encerrados, el portugués puede transformarse en una pieza ofensiva adicional, acercándose a los centrocampistas y permitiendo que el extremo mantenga mayor amplitud. También puede atacar directamente el último tercio, generar superioridades y aparecer cerca del área con mucha más frecuencia que un lateral puramente defensivo.

Ese perfil puede resultar especialmente interesante junto a jugadores como Rodri y Pedri.

Si el Barça dispone de suficiente control en el centro del campo, Cancelo tendrá mayor libertad para ocupar zonas ofensivas sin comprometer tanto el equilibrio del equipo. Al mismo tiempo, Flick podrá elegir cuándo necesita un lateral más conservador y cuándo conviene asumir más riesgos.

Ahí aparece la competencia con Jules Koundé.

El francés ofrece mayor estabilidad defensiva y una interpretación más contenida del puesto. Cancelo, en cambio, proporciona creatividad, desborde y capacidad para modificar la estructura ofensiva desde el lateral.

No necesariamente tiene que existir un ganador absoluto entre ambos.

Flick puede utilizarlos dependiendo del rival.

Y esa variedad es precisamente lo que hace tan valioso el fichaje.

El Barça ya conoce sus virtudes y sus riesgos: Cancelo debe encontrar el equilibrio definitivo

La capacidad ofensiva del portugués nunca ha estado en discusión.

El reto continúa siendo encontrar el equilibrio entre todo lo que aporta con balón y los espacios que puede dejar cuando decide atacar. Cancelo es un futbolista naturalmente agresivo en su interpretación del juego y esa característica puede convertirse tanto en una ventaja como en un riesgo.

Por eso su adaptación al sistema de Flick será fundamental.

El Barça defiende habitualmente con la línea adelantada y quiere recuperar rápidamente después de perder el balón. Si Cancelo abandona su posición, el equipo necesita mecanismos claros para proteger el espacio que queda detrás.

La presencia de un mediocentro como Rodri podría convertirse precisamente en una de las claves para explotar mejor su fútbol. Un jugador capaz de leer transiciones y cubrir zonas puede permitir que Cancelo participe más arriba sin que cada pérdida termine convirtiéndose en una situación peligrosa.

También existe un factor importante: Flick ya lo conoce.

Durante su segunda cesión, Cancelo terminó convirtiéndose en un jugador relevante para el técnico alemán, especialmente desde el lateral izquierdo. Esa experiencia reduce parte del riesgo habitual que acompaña cualquier fichaje, porque entrenador y jugador ya saben lo que pueden ofrecerse mutuamente. 

El portugués llega además con 32 años y una enorme experiencia acumulada en Benfica, Valencia, Inter, Juventus, Manchester City, Bayern, Barça y Al Hilal. No necesita aprender lo que significa competir al máximo nivel. 

Su misión será diferente: demostrar que todavía puede convertirse en una pieza decisiva de un Barcelona que quiere seguir ganando.

Después de dos cesiones, la situación ha cambiado.

João Cancelo ya no está de paso. El Barça lo ha incorporado hasta 2029 y Flick dispone ahora de uno de los laterales más imprevisibles de Europa para construir una defensa mucho más flexible.

Sezione: Primer equipo / Data: Mi 26 agosto 2026 a las 14:00
Autore: Stefano Bentivogli
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