El FC Barcelona ha empezado la temporada 2026-27 con una velocidad ofensiva difícil de seguir. Tres jornadas, tres victorias, nueve puntos y 12 goles marcados, una media exacta de cuatro tantos por partido que coloca al equipo de Hansi Flick como líder de LaLiga por diferencia de goles. El Real Madrid también suma nueve puntos, pero ha anotado 10 tantos frente a los 12 azulgranas. 

El recorrido explica todavía mejor el impacto: 0-5 ante el Elche, 2-0 frente al Athletic Club y 5-2 contra el Rayo Vallecano. Barcelona no está simplemente ganando; está desarrollando una capacidad para generar goles desde múltiples posiciones que puede convertirse en una de sus mayores armas durante toda la temporada. 

Raphinha ha asumido el liderazgo goleador con cinco tantos, Lamine Yamal continúa aumentando su producción y una plantilla reforzada con nuevas alternativas ofensivas permite a Flick cambiar piezas sin reducir demasiado la amenaza.

La pregunta comienza a ser inevitable: ¿ha construido ya el Barça el ataque más peligroso de LaLiga?

Raphinha y Lamine lideran un Barça que ya no depende de un solo goleador

Una de las grandes diferencias de este Barcelona respecto a otros equipos dominantes es la cantidad de amenazas que puede colocar alrededor del área.

Raphinha suma cinco goles en las primeras tres jornadas y es actualmente el máximo goleador del campeonato. El brasileño ha marcado en todos los partidos de Liga disputados hasta ahora, algo que ningún jugador del Barça conseguía desde Leo Messi en la temporada 2020-21. 

Su evolución es especialmente importante porque ya no actúa únicamente como extremo.

Flick lo ha utilizado también en posiciones interiores e incluso como referencia ofensiva. Contra el Rayo volvió a ocupar zonas de delantero centro y respondió con un doblete, demostrando que su lectura de los espacios dentro del área ha mejorado notablemente. 

A su lado aparece Lamine Yamal, que también firmó dos goles en el 5-2 frente al Rayo y alcanzó los 51 con el primer equipo.

La combinación genera un problema enorme para cualquier defensa.

Cerrar espacios alrededor de Lamine puede liberar a Raphinha. Concentrarse en el brasileño permite que el nuevo número 10 reciba en situaciones de uno contra uno.

Y detrás de ambos Flick dispone de todavía más variantes.

Anthony Gordon aporta velocidad y desequilibrio. Karim Adeyemi amenaza constantemente la espalda de las defensas. Gabriel Jesus añade ahora un delantero centro natural. Dani Olmo y Fermín pueden llegar desde segunda línea.

El Barça ya no necesita que un único futbolista tenga una noche perfecta.

Puede marcar de muchas maneras y con muchos jugadores diferentes.

Doce goles impresionan, pero Flick todavía ve un defecto que corregir

El 5-2 contra el Rayo mostró también que el potencial ofensivo no elimina todos los problemas.

Barcelona terminó goleando gracias a los dobletes de Raphinha y Lamine, además del autogol de Lejeune, pero el encuentro tuvo momentos mucho más complicados de lo que refleja el marcador final. El Rayo llegó a ponerse por delante y consiguió mantenerse dentro del partido aprovechando algunas desconexiones defensivas del conjunto azulgrana. 

Ahí aparece el próximo desafío de Flick.

Su equipo puede destruir partidos cuando aumenta el ritmo, pero todavía debe aprender a controlarlos después de ponerse en ventaja.

Esa evolución será fundamental cuando comience la Champions League y lleguen rivales capaces de castigar cualquier pérdida de concentración.

El balance general, de todos modos, es espectacular.

El Barça lidera con 12 goles a favor, solamente dos en contra y una diferencia de +10 después de tres jornadas. 

Y todavía tiene futbolistas importantes entrando progresivamente en dinámica.

Gabriel Jesus puede incorporar una referencia distinta dentro del área. Rodri debe aumentar el control del centro del campo cuando alcance su mejor condición. Gordon y Adeyemi permiten mantener velocidad incluso después de hacer cambios.

Eso significa que el ataque podría no haber alcanzado todavía su techo.

El siguiente examen será Valencia-Barça el 6 de septiembre en Mestalla, antes del estreno en Champions contra el Feyenoord tres días después. 

Ahí comenzará a comprobarse si estos 12 goles son únicamente producto de un arranque espectacular o la primera señal de una tendencia mucho más seria.

Por ahora, los números hablan con claridad.

Tres partidos, tres victorias y cuatro goles de media. Flick ha construido un Barça que no solo quiere dominar LaLiga: quiere hacerlo atacando sin descanso.

Sezione: Primer equipo / Data: Mi 02 septiembre 2026 a las 13:00
Autore: Stefano Bentivogli
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