El FC Barcelona ha pasado de necesitar profundidad ofensiva a tener un problema completamente diferente: demasiados futbolistas con argumentos para ser titulares. Hansi Flick dispone de Lamine Yamal, Raphinha, Anthony Gordon y Karim Adeyemi para un frente de ataque que, en condiciones normales, solamente ofrece tres posiciones.

Y la competencia todavía aumenta más con Gabriel Jesus, nuevo dorsal ‘9’, además de Roony Bardghji, Jesse Bisiwu y Hamza Abdelkarim. El Barça confirmó esta semana los dorsales definitivos de una plantilla en la que Gordon llevará el 17, Adeyemi el 14, Raphinha mantiene el 11 y Lamine el 10. 

La situación plantea una de las decisiones tácticas más interesantes de la temporada.

Lamine parece prácticamente intocable. Raphinha ha comenzado LaLiga como máximo referente goleador. Gordon está causando un impacto inmediato y Adeyemi marcó en su primer partido oficial como titular.

Cuatro jugadores para tres puestos. Y ninguno parece preparado para aceptar un papel secundario durante demasiado tiempo.

Lamine y Raphinha parten por delante, pero Gordon está cambiando la ecuación

Si Flick tuviera que establecer hoy una jerarquía, Lamine Yamal sería probablemente el futbolista más difícil de sacar del once.

El nuevo número 10 proporciona desequilibrio desde la derecha, generación de ocasiones y una producción goleadora que continúa aumentando. Además, su capacidad para jugar cada vez más cerca del carril central abre nuevas posibilidades tácticas para el futuro. Mundo Deportivo señala que dentro del club consideran posible que su evolución termine llevándolo progresivamente hacia posiciones más interiores. 

Raphinha tampoco está facilitando las rotaciones.

Flick ha utilizado al brasileño incluso como falso nueve o referencia central durante este comienzo de temporada, una solución que permite introducir simultáneamente a otro extremo sin renunciar al futbolista más productivo del ataque azulgrana.

Esa modificación ha beneficiado especialmente a Anthony Gordon.

El inglés puede ocupar la izquierda, pero también actuar como delantero. Su perfil oficial en el Barça destaca precisamente que puede jugar tanto como extremo como en punta. 

La consecuencia es evidente: Flick puede alinear juntos a Gordon, Raphinha y Lamine sin necesidad de dejar fuera a ninguno.

El problema aparece cuando entra en escena Adeyemi.

El alemán necesitó muy poco para presentar su candidatura. En su debut oficial como titular contra el Elche marcó, completó dos regates y convirtió su único remate del encuentro. 

Su velocidad proporciona algo diferente. Adeyemi puede romper defensas adelantadas, atacar cualquiera de las dos bandas y convertir una recuperación en una ocasión en apenas segundos.

No parece un simple suplente.

Y eso convierte la elección de Flick en mucho más que una decisión entre nombres.

Será una elección entre perfiles.

Flick puede convertir la competencia en su mayor arma para la Champions

La solución probablemente no sea encontrar un tridente titular permanente.

Puede ser exactamente lo contrario.

Según Mundo Deportivo, cinco de los ocho atacantes que Flick tiene a disposición pueden ocupar más de una posición del frente ofensivo. Gordon y Raphinha pueden jugar abiertos o por dentro; Adeyemi puede aparecer en ambas bandas; Gabriel Jesus también ha desarrollado parte de su carrera jugando fuera del centro. 

Esa polivalencia permite imaginar varios ataques.

Contra un rival encerrado, Gordon puede proporcionar amplitud mientras Raphinha aparece por dentro y Lamine recibe en la derecha.

Cuando el Barça necesite atacar espacios, Adeyemi puede convertirse en una de las primeras opciones gracias a su velocidad.

Si Flick quiere una referencia más tradicional, Gabriel Jesus puede ocupar el ‘9’ y obligar a decidir entre Gordon, Raphinha y Adeyemi para acompañar a Lamine.

También existe otra variable fundamental: la presión.

Flick necesita delanteros dispuestos a defender hacia delante. Raphinha se ha convertido en uno de los líderes de ese trabajo, mientras Gordon, Adeyemi y Gabriel Jesus tienen características especialmente adecuadas para sostener una presión agresiva. 

Por eso la competencia puede terminar siendo una ventaja y no un conflicto.

La temporada incluirá Liga, Champions, Copa y Supercopa. Mantener siempre el mismo tridente sería prácticamente imposible.

El verdadero desafío estará en gestionar los minutos sin romper las jerarquías del vestuario.

Lamine puede ser intocable ahora. Raphinha está haciendo imposible sentarlo. Gordon ha empezado demasiado bien para ser considerado simplemente una alternativa. Adeyemi necesita continuidad para explotar todo su potencial.

Y todavía falta integrar completamente a Gabriel Jesus.

Flick tiene, por tanto, un problema que muchos entrenadores desearían tener.

Pero sigue siendo un problema.

Porque cuando empiecen los grandes partidos de Champions, ya no bastará con hablar de rotaciones. El entrenador tendrá que elegir tres.

Y cada decisión dejará a una estrella en el banquillo.

El Barça buscaba profundidad y ha terminado construyendo una auténtica batalla por el ataque. Ahora Flick debe conseguir que cuatro posibles titulares compitan por tres puestos sin que la competencia se convierta en un problema.

Sezione: Primer equipo / Data: Jue 03 septiembre 2026 a las 22:00
Autore: Stefano Bentivogli
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