El FC Barcelona puede cerrar el mercado con una situación inesperada bajo palos. Joan García comenzó la temporada como número uno indiscutible, Wojciech Szczesny continúa ofreciendo experiencia como alternativa y ahora el club trabaja para completar la incorporación de Dominik Livakovic, internacional croata procedente del Fenerbahçe.

El acuerdo por Livakovic se sitúa alrededor de dos millones de euros fijos más otros dos en variables, con un contrato previsto hasta 2030. Inicialmente, el plan azulgrana contemplaba asegurar ahora su fichaje y mantenerlo cedido durante esta temporada, pensando en incorporarlo definitivamente en 2027, cuando finaliza el contrato de Szczesny. Sin embargo, las últimas informaciones señalan que el Barça estudia adelantar el proceso y mantener ya al croata en la plantilla de Hansi Flick. 

Eso podría dejar al entrenador con tres porteros de reconocido nivel para dos puestos reales en la rotación.

Desde el punto de vista deportivo parece un problema agradable. Desde la gestión de minutos, salarios y jerarquías, bastante menos.

Joan García es el número uno, pero Livakovic podría cambiar la jerarquía detrás de él

Hay una cuestión que, por ahora, parece bastante definida: Joan García comienza por delante de todos.

El guardameta español ha asumido incluso el dorsal número 1 y la planificación deportiva lo sitúa como la apuesta principal para la portería azulgrana. AS señala que la jerarquía actual resulta mucho más clara que en otras etapas recientes: Joan es el portero sobre el que el Barça pretende construir el presente y el futuro de la posición. 

La llegada de Livakovic no debería cambiar automáticamente esa condición.

Lo que sí podría transformar es todo lo que ocurre detrás.

El croata tiene 31 años, una enorme experiencia internacional y una trayectoria suficientemente importante como para no ser tratado como un simple tercer portero. Incorporarlo inmediatamente supondría disponer de una alternativa capaz de asumir partidos de máxima exigencia si Joan necesita descanso, atraviesa un mal momento o sufre algún problema físico.

Eso podría empujar a Szczesny hacia un papel mucho más reducido.

Actualmente, la plantilla oficial del Barça presenta a Joan García y Wojciech Szczesny como los dos guardametas del primer equipo. El polaco aporta experiencia, personalidad y conocimiento del vestuario, pero afronta el tramo final de su contrato y el club ya está planificando la siguiente etapa.

Precisamente por eso aparece Livakovic.

El Barça parece estar intentando evitar que el verano de 2027 le obligue a buscar un portero bajo presión. Si asegura ahora al croata por una cantidad relativamente baja, tendrá preparada con antelación la sucesión de Szczesny.

La duda es si necesita activar ese relevo inmediatamente.

Mantener a los tres ofrece una enorme seguridad deportiva, pero también podría generar una distribución de minutos complicada. Joan necesita continuidad para consolidarse. Livakovic difícilmente querrá pasar una temporada completa prácticamente sin competir. Szczesny, aunque acepte un rol secundario, seguiría ocupando una plaza y una parte de la masa salarial.

Lo que parece un exceso de talento puede terminar convirtiéndose en una cuestión de equilibrio.

Flick tiene dos caminos: tres porteros ahora o Livakovic como apuesta para 2027

La alternativa explica por qué la posibilidad de una cesión sigue teniendo sentido.

El plan inicial contemplaba que Livakovic pudiera pasar la temporada fuera del Barça antes de regresar en 2027. Entre los escenarios valorados se encuentra la Dinamo de Zagreb, club donde desarrolló buena parte de su carrera y desde el que se consolidó como internacional croata. 

Sería probablemente la solución más lógica desde el punto de vista de los minutos.

Livakovic mantendría continuidad competitiva, el Barça conservaría los derechos del jugador y Flick continuaría esta temporada con Joan García y Szczesny. Cuando finalizara el contrato del polaco, el croata regresaría para convertirse en la alternativa experimentada al titular español.

Pero el club está estudiando la posibilidad contraria.

Según las informaciones más recientes, el Barça no descarta que Livakovic forme parte ya esta temporada del grupo de Flick, una decisión que también estaría condicionada por la capacidad del club para encajar su inscripción y salario dentro de sus límites financieros. 

Y ahí aparece el auténtico debate.

¿Es mejor contar ahora mismo con tres porteros y protegerse ante cualquier imprevisto, o permitir que Livakovic juegue regularmente durante una temporada antes de incorporarlo?

Deportivamente, tenerlo inmediatamente disponible ofrece una seguridad enorme. La temporada del Barça incluye LaLiga, Champions y competiciones nacionales, y cualquier lesión de Joan García dejaría al club dependiendo de Szczesny. Añadir un tercer guardameta probado reduciría considerablemente ese riesgo.

Sin embargo, la portería es una posición diferente a cualquier otra.

Un centrocampista puede entrar veinte minutos. Un extremo puede participar en rotaciones constantes. Un segundo o tercer portero puede pasar meses sin competir.

Flick deberá valorar no solamente quién ofrece mayor rendimiento, sino también cómo mantener activos y motivados a tres futbolistas acostumbrados a tener protagonismo.

Por eso la operación Livakovic resulta interesante incluso más allá de su precio.

El Barça está intentando planificar la portería antes de que exista un problema real. Joan García tiene el presente. Szczesny representa la experiencia inmediata. Livakovic puede convertirse en el puente hacia la siguiente etapa.

Si finalmente permanece esta temporada, Flick dispondrá probablemente de una de las porterías más profundas de LaLiga.

Pero también tendrá que manejar una jerarquía especialmente delicada.

Porque fichar tres buenos porteros puede ser sencillo comparado con lo verdaderamente complicado: convencer a los tres de cuál es exactamente su lugar.

Sezione: Primer equipo / Data: Mi 26 agosto 2026 a las 16:00
Autore: Stefano Bentivogli
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