El FC Barcelona ha empezado LaLiga 2026-27 con tres victorias en tres jornadas y 12 goles marcados, pero Hansi Flick no quiere que el espectacular rendimiento ofensivo esconda los defectos del equipo.

Después del 5-2 contra el Rayo Vallecano, el técnico alemán valoró positivamente la reacción de sus jugadores tras comenzar perdiendo, pero dejó también una advertencia muy clara: el Barça debe aprender a controlar mejor los partidos cuando tiene una ventaja importante.

Flick fue especialmente crítico con lo sucedido después del 3-1. El entrenador considera que, en ese tipo de situaciones y especialmente jugando en casa, su equipo debe saber bajar el ritmo, conservar mejor el balón y evitar que el rival vuelva a entrar en el partido. 

El marcador final puede hacer pensar en una noche tranquila, pero no fue exactamente así. Sergio Camello marcó el 3-2 en el minuto 59 y el Rayo volvió a generar dudas antes de que Raphinha sentenciara con el cuarto gol y Lamine Yamal cerrara definitivamente el 5-2. 

El Barça marca mucho, pero Flick quiere controlar mucho más

El problema no está en la capacidad ofensiva.

El equipo de Flick tiene velocidad, talento y una enorme facilidad para generar ocasiones. Raphinha está firmando un inicio espectacular, Lamine continúa creciendo como goleador y Anthony Gordon ya está mostrando por qué el club apostó fuerte por él.

Contra el Rayo, Raphinha y Lamine marcaron dos goles cada uno, mientras Gordon volvió a ser decisivo en la acción que terminó con el autogol de Lejeune. 

Pero Flick quiere algo más.

Para competir por la Champions League no basta con ser devastador durante determinados momentos. Los grandes equipos también necesitan saber cuándo acelerar y cuándo detener el partido.

Ese fue precisamente el aspecto que más incomodó al entrenador.

Con 3-1, el Barça tenía una oportunidad perfecta para gestionar el balón durante varios minutos, obligar al Rayo a correr detrás de él y reducir el riesgo de transiciones. En lugar de hacerlo, el encuentro siguió demasiado abierto.

Y el rival lo aprovechó.

El 3-2 devolvió tensión a un partido que parecía prácticamente resuelto.

No terminó costando puntos, pero Flick sabe que contra rivales de mayor nivel europeo una desconexión similar puede tener consecuencias mucho más graves.

Por eso su mensaje tiene un valor importante.

Este Barça ya sabe atacar. Ahora debe aprender a gestionar.

Rodri puede ser la pieza que ayude a Flick a cerrar los partidos

Aquí aparece uno de los motivos por los que el fichaje de Rodri puede resultar tan importante.

El propio Flick ha explicado que el centrocampista puede ayudar al equipo a “descansar con el balón”, una expresión que resume perfectamente lo que el entrenador busca.

Rodri tiene la capacidad para recibir bajo presión, mantener la posesión y decidir cuándo es necesario acelerar y cuándo conviene simplemente conservar. Flick considera que su presencia puede aportar precisamente ese control que todavía falta en determinados momentos. 

También puede liberar a Pedri.

Si Rodri consigue instalarse como referencia en la base del centro del campo, el canario podrá recibir más arriba y asumir menos responsabilidad en las fases de control.

La incorporación de Gabriel Jesus también puede ayudar desde otra perspectiva. El brasileño es un delantero acostumbrado a participar en sistemas de presión alta y puede contribuir a mantener al rival lejos de la portería azulgrana cuando el equipo pierde el balón.

Pero la mejora no dependerá únicamente de los nuevos fichajes.

Flick quiere que todo el equipo aprenda a reconocer los momentos de los partidos.

La presión alta sigue siendo una de las grandes señas de identidad del Barça. Cuando funciona, permite recuperar cerca del área contraria y mantener a los rivales bajo una presión constante. Cuando baja la intensidad, en cambio, la defensa queda mucho más expuesta. 

Ese equilibrio será decisivo durante la temporada.

El Barça ha empezado de forma excelente. Está marcando cuatro goles por partido de media y dispone de una cantidad de talento ofensivo difícil de igualar.

Pero Flick está mirando más allá de septiembre.

Su objetivo no es simplemente ganar partidos espectaculares.

Quiere construir un equipo capaz de dominar también cuando no necesita atacar constantemente.

Por eso incluso después de un 5-2 aparece una crítica.

Y quizás sea una buena noticia para el Barcelona.

Si Flick encuentra defectos incluso cuando su equipo golea, significa que el listón ya no está en ganar: está en controlar cada detalle necesario para volver a conquistar Europa.

Sezione: Primer equipo / Data: Jue 03 septiembre 2026 a las 08:49
Autore: Stefano Bentivogli
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