El FC Barcelona ha necesitado únicamente una jornada para enviar el primer gran aviso de la temporada 2026/27. El 0-5 conseguido en Elche no fue solamente una goleada para comenzar la defensa de LaLiga. También mostró hasta qué punto Hansi Flick dispone ahora de una plantilla con más profundidad, perfiles diferentes y capacidad para modificar un partido sin reducir el nivel cuando llegan las sustituciones.

Raphinha marcó dos veces, Fermín López firmó otro doblete y Karim Adeyemi encontró la portería en su estreno oficial. Pero quizá el dato más representativo de la nueva dimensión del equipo fue lo ocurrido después de los cambios: Anthony Gordon entró desde el banquillo y necesitó apenas unos minutos para repartir dos asistencias. 

El Barça ha añadido este verano nombres como Adeyemi, Gordon y Rodri, mientras João Cancelo ha regresado definitivamente firmando hasta 2029. El resultado es una plantilla en la que, en muchas posiciones, Flick puede elegir entre alternativas de enorme nivel sin modificar necesariamente su idea futbolística. 

Y esa puede terminar siendo una de las grandes diferencias respecto a temporadas anteriores.

Flick ya no tiene un solo Barça: puede cambiar completamente un partido desde el banquillo

La victoria ante el Elche dejó una sensación especialmente interesante: el Barça puede atacar de muchas maneras distintas.

Adeyemi aporta una velocidad difícil de controlar cuando encuentra metros a la espalda de la defensa. Raphinha continúa ofreciendo producción, intensidad y capacidad para aparecer dentro del área. Gordon puede desequilibrar desde cualquiera de las bandas y Fermín sigue demostrando que probablemente sea uno de los centrocampistas con mayor instinto goleador de la plantilla.

A ellos se suma naturalmente Lamine Yamal, alrededor del cual continúa girando una parte fundamental del talento ofensivo azulgrana.

La consecuencia es evidente: Flick ya no necesita mantener siempre a los mismos futbolistas sobre el campo para conservar amenaza ofensiva.

El ejemplo de Gordon resulta particularmente significativo. Entró en la segunda mitad ante el Elche y dio las asistencias para el segundo gol de Raphinha y el primero de Fermín. El Barça pasó de tener un extremo de un determinado perfil a introducir otro capaz de atacar directamente los espacios sin perder producción. 

Eso cambia mucho durante una temporada de más de cincuenta partidos.

También sucede en el centro del campo.

El primer equipo cuenta actualmente con Rodri, Pedri, Gavi, Fermín, Dani Olmo, Frenkie de Jong, Marc Bernal y Marc Casadó entre sus opciones para la medular. No todos desempeñan las mismas funciones, pero Flick dispone de suficientes perfiles para construir centros del campo completamente diferentes dependiendo del rival. 

Rodri puede aportar control y protección. Pedri, dirección y creatividad. Gavi, intensidad. Fermín, llegada. Bernal ofrece otra alternativa para el pivote.

La competencia ya no consiste únicamente en decidir quién juega.

Consiste en decidir qué Barça necesita cada partido.

Rodri y Cancelo aumentan todavía más el techo: el gran reto será gestionar tanta competencia

La plantilla todavía puede crecer incluso respecto a lo mostrado en Elche.

Rodri no participó en aquella goleada, pero ya forma parte del primer equipo tras su llegada procedente del Manchester City. El club destaca especialmente su capacidad para controlar el juego, marcar el ritmo mediante el pase y recuperar posesiones, características que pueden aportar estabilidad detrás de todo el talento ofensivo. 

Su presencia puede permitir a Flick asumir más riesgos.

Con un mediocentro capaz de proteger las transiciones, los interiores pueden ocupar posiciones más avanzadas y los laterales ganar libertad. Precisamente ahí aparece otra de las incorporaciones importantes del verano: João Cancelo.

El portugués regresó de manera definitiva desde Al Hilal y firmó por tres temporadas. Puede jugar tanto por la derecha como por la izquierda, ofreciendo un perfil mucho más ofensivo que otras alternativas defensivas. 

Flick puede utilizar a Cancelo cuando necesite creatividad desde el lateral y apostar por soluciones más equilibradas cuando el rival represente una amenaza superior en transición.

Es ahí donde la profundidad empieza a convertirse en algo más importante que simplemente tener muchos jugadores.

El Barça tiene alternativas con características distintas.

Y eso puede ser decisivo en Champions.

Las grandes eliminatorias rara vez se ganan utilizando siempre el mismo once y el mismo plan. Hay partidos donde se necesita velocidad. Otros exigen control. Algunos requieren defender mejor y otros necesitan romper un bloque bajo durante ochenta minutos.

La plantilla 2026/27 empieza a ofrecer respuestas para prácticamente todos esos escenarios.

Pero también aparece el principal desafío de Flick.

Gestionar minutos.

Adeyemi quiere jugar. Gordon también. Fermín está marcando. Raphinha continúa siendo decisivo. Pedri, Rodri y Gavi poseen jerarquía. Cancelo regresa para tener protagonismo.

Mantener a todos involucrados durante una temporada completa puede resultar casi tan complicado como diseñar las alineaciones.

Por ahora, sin embargo, la primera imagen ha sido contundente.

Cinco goles fuera de casa, dos fichajes participando directamente en tantos durante su debut liguero y otro refuerzo de enorme dimensión como Rodri todavía pendiente de incorporarse plenamente al once.

El Barça ganó 0-5 sin necesidad de enseñar todas sus cartas. Y quizá sea precisamente eso lo que más debería preocupar a sus rivales.

Sezione: Primer equipo / Data: Mi 26 agosto 2026 a las 17:00
Autore: Stefano Bentivogli
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