El FC Barcelona ha comenzado la temporada 2026/27 demostrando que su principal fortaleza puede convertirse también en uno de los mayores retos para Hansi Flick. El técnico dispone de una plantilla cargada de talento, con prácticamente dos alternativas de alto nivel en muchas posiciones y varios futbolistas que podrían reclamar legítimamente un puesto en el once inicial.

El espectacular 0-5 ante el Elche fue la primera demostración. Raphinha marcó dos goles, Fermín López firmó otro doblete, Karim Adeyemi anotó en su estreno liguero y Anthony Gordon necesitó pocos minutos desde el banquillo para repartir dos asistencias. 

Y todavía falta incorporar plenamente a Rodri, que ya trabaja con el grupo después de su fichaje procedente del Manchester City. 

La cuestión, por tanto, ya no parece ser si el Barça tiene suficiente calidad para competir por todos los títulos. El desafío puede ser otro: cómo mantener satisfechos, preparados y competitivos a tantos futbolistas acostumbrados a jugar.

Rodri, Pedri, Gavi, Fermín… Flick tiene un auténtico rompecabezas en el centro del campo

Probablemente ninguna zona represente mejor el nuevo escenario que la medular.

La plantilla oficial del Barça incluye actualmente a Rodri, Pedri, Gavi, Fermín López, Frenkie de Jong, Dani Olmo, Marc Bernal y Marc Casadó como opciones para el centro del campo. 

No todos interpretan exactamente las mismas funciones, pero es evidente que Flick no podrá utilizar simultáneamente a todos.

Rodri llega para convertirse en una pieza estructural. Su capacidad para controlar el ritmo, recuperar el balón y proteger al equipo puede darle al Barça un equilibrio que permita a otros futbolistas asumir responsabilidades más ofensivas. 

Pedri parece prácticamente imprescindible cuando está disponible. Gavi ofrece intensidad, presión y competitividad. Fermín acaba de comenzar LaLiga con dos goles y posee una llegada al área difícil de encontrar en otros centrocampistas. De Jong aporta conducción y experiencia, mientras Bernal continúa creciendo como alternativa para el pivote.

Flick deberá decidir según el rival.

Contra equipos que presionan arriba podría apostar por Rodri y Pedri para controlar la salida. Frente a bloques bajos puede necesitar la llegada de Fermín. En encuentros físicos, Gavi puede resultar especialmente importante.

Ese abanico de soluciones representa una ventaja enorme, pero también obliga al entrenador a comunicar perfectamente sus decisiones.

Porque dejar fuera a un joven que todavía está creciendo resulta relativamente sencillo de explicar. Sentar regularmente a internacionales consolidados es diferente.

La temporada será suficientemente larga para todos. LaLiga, Champions y las competiciones nacionales exigirán rotaciones. Pero en los partidos realmente importantes llegará el momento de elegir.

Y ahí aparecerá una de las pruebas más delicadas para Flick.

Adeyemi, Gordon, Raphinha y Lamine: el problema se repite también en ataque

La situación ofensiva no es muy diferente.

El Barça cuenta con Lamine Yamal, Raphinha, Karim Adeyemi, Anthony Gordon, Roony Bardghji y Jesse Bisiwu dentro de su nómina de delanteros, además de jugadores como Fermín y Dani Olmo capaces de ocupar posiciones cercanas al ataque. 

Adeyemi ya respondió con gol en la primera jornada. Gordon, fichado después de destacar en el Newcastle, dejó un impacto inmediato entrando desde el banquillo. Raphinha comenzó con un doblete. 

Y Lamine continúa siendo uno de los pilares alrededor de los cuales se construye el proyecto.

Esto permite a Flick cambiar completamente una segunda parte.

Puede comenzar con jugadores más asociativos y después introducir velocidad. Puede utilizar a Adeyemi para castigar una defensa adelantada o recurrir a Gordon cuando necesita un extremo fresco capaz de atacar directamente al lateral.

El problema será convertir esa competencia en motivación y no en frustración.

Los grandes equipos necesitan suplentes importantes, pero pocos futbolistas de primer nivel se sienten cómodos siendo considerados suplentes. La gestión del vestuario será por tanto tan relevante como la táctica.

También en defensa aparecen decisiones difíciles.

El regreso definitivo de João Cancelo, firmado por tres temporadas, ofrece a Flick una alternativa ofensiva para ambos laterales. Koundé aporta un perfil diferente, más sólido defensivamente, mientras Balde, Gerard Martín, Cubarsí, Christensen y Eric García completan una defensa con muchas combinaciones posibles. 

El Barça ha pasado de necesitar soluciones a tener que escogerlas.

Y eso cambia por completo el trabajo del entrenador.

Flick deberá administrar cargas, aceptar que algunos jugadores importantes empiecen partidos desde el banquillo y encontrar formas de mantener involucrada a toda la plantilla. También tendrá que resistir la tentación de modificar demasiado el equipo únicamente para repartir minutos.

Porque la profundidad sirve para competir mejor, no para impedir que se consoliden automatismos.

El comienzo de temporada ha mostrado el enorme potencial. Contra el Elche, el Barça consiguió cinco goles y recibió producción inmediata de varios futbolistas diferentes. Incluso Rodri, uno de los fichajes más importantes del verano, todavía no había participado en aquella goleada. 

Ahí reside quizás la señal más intimidante para los rivales.

El problema del Barça ya no es encontrar once jugadores de máximo nivel. Es decidir cuáles once deben jugar cada noche.

Si Flick consigue mantener la competencia sana y transformar las rotaciones en una ventaja, la profundidad puede convertirse en uno de los motivos por los que este Barcelona sea todavía más peligroso.

Si no lo consigue, tener demasiados titulares también puede generar su propio tipo de problema.

Sezione: Primer plano / Data: Jue 27 agosto 2026 a las 12:00
Autore: Stefano Bentivogli
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