El regreso definitivo de João Cancelo al FC Barcelona no solo añade experiencia y calidad a la plantilla. También abre uno de los debates tácticos más interesantes de la temporada: qué perfil quiere Hansi Flick para el lateral derecho y cómo encajará el portugués en una zona en la que Jules Koundé ha sido una referencia durante las últimas campañas.

Cancelo ha firmado hasta junio de 2029 después de rescindir su contrato con el Al Hilal y completar así su tercera etapa como azulgrana, esta vez ya en propiedad. El Barça destacó oficialmente que Flick confía en sus cualidades y especialmente en su capacidad para aportar en ataque. Durante su cesión en la segunda mitad de la pasada temporada disputó 23 encuentros, marcó dos goles y dio cuatro asistencias, actuando principalmente por la izquierda. 

Su regreso, sin embargo, multiplica las alternativas en ambos costados. Y si termina compitiendo con Koundé por la derecha, Flick tendrá que elegir entre dos laterales prácticamente opuestos en su interpretación del puesto.

Cancelo ofrece creatividad; Koundé, equilibrio: Flick puede tener dos laterales para dos partidos diferentes

Cancelo juega como lateral, pero muchas veces piensa como centrocampista.

Le gusta recibir por dentro, conducir hacia zonas centrales, combinar cerca del área y convertirse prácticamente en un organizador adicional cuando su equipo domina la posesión. También puede atacar por fuera y llegar a línea de fondo, pero su gran virtud está en la libertad con la que interpreta cada posesión.

Koundé representa algo diferente.

El francés es más conservador posicionalmente, más potente en los duelos y ofrece mayor seguridad cuando el Barça necesita protegerse después de perder el balón. Su experiencia como central explica parte de esa naturaleza: incluso jugando como lateral mantiene una mentalidad defensiva mucho más marcada.

Por eso la competencia no tendría necesariamente que producir un ganador y un perdedor.

Contra un rival que defienda con diez jugadores cerca de su área, Cancelo puede ofrecer muchísimo. Su capacidad para abandonar la banda, ocupar espacios interiores y asociarse con Pedri o Rodri puede crear superioridades donde un lateral tradicional tendría menos influencia.

Contra un extremo especialmente peligroso o en una eliminatoria de Champions donde controlar las transiciones sea prioritario, un perfil como Koundé puede resultar más apropiado.

Flick tendría así la posibilidad de elegir el lateral en función del partido, algo que pocas plantillas pueden permitirse con dos jugadores de semejante experiencia.

Cancelo, además, puede actuar también por la izquierda. En su última cesión terminó siendo utilizado principalmente en ese costado y se ganó la confianza del técnico alemán. El propio club destacó ese papel cuando anunció su contratación definitiva. 

Eso abre muchas combinaciones.

Flick podría incluso utilizar a Koundé y Cancelo simultáneamente, colocando al portugués en la izquierda y al francés en la derecha. También podría liberar completamente a Cancelo en partidos de dominio territorial, sabiendo que Rodri puede compensar algunos de sus movimientos por dentro.

El fichaje no parece pensado únicamente para aumentar el número de defensores. Puede cambiar la forma en que el Barça construye sus ataques.

El futuro de Koundé añade incertidumbre: Cancelo puede terminar teniendo todavía más protagonismo

Existe, además, un elemento que convierte el debate en algo todavía más interesante: el futuro de Koundé no está completamente despejado en este final de mercado.

Aunque el francés renovó con el Barcelona hasta 2030 en 2025, informaciones recientes han apuntado a movimientos alrededor de su situación y Flick no cerró públicamente la puerta a posibles salidas antes del final de la ventana. Al mismo tiempo, el técnico también ha probado a Eric García como lateral derecho, lo que demuestra que el club está reconsiderando la estructura defensiva de esa posición. 

Eso obliga a distinguir entre dos escenarios.

Si Koundé continúa, el Barça tendría una competencia extraordinaria y una variedad táctica difícil de igualar. Si finalmente cambia de equipo, Cancelo pasaría inmediatamente de ser una alternativa de lujo a convertirse en uno de los principales candidatos para asumir mucho más protagonismo.

Eric García ofrecería entonces una opción más conservadora, mientras Cancelo quedaría como la solución ofensiva.

También existe un factor físico y de gestión de minutos.

Cancelo tiene 32 años y el Barça ha firmado con él hasta 2029. Resultaría poco lógico exigirle jugar cada tres días durante toda la temporada. Poder alternarlo con Koundé o Eric permitiría a Flick mantenerlo fresco para los encuentros en los que realmente puede marcar diferencias.

Y su influencia puede ser especialmente importante gracias a la llegada de Rodri.

Un mediocentro con semejante capacidad para leer espacios y cubrir transiciones puede proporcionar la protección necesaria para que Cancelo asuma más riesgos. Cuando el portugués abandone su posición para atacar por dentro, Rodri puede ayudar a equilibrar la estructura.

Ahí podría aparecer una versión de Cancelo todavía más peligrosa que en sus etapas anteriores.

El Barça sabe, sin embargo, que existe también un riesgo. Cuanto más libre juega el portugués, más espacio puede dejar detrás. En Champions, esos metros suelen castigarse con una dureza mucho mayor.

Por eso el verdadero éxito del fichaje dependerá de cómo Flick gestione sus virtudes sin convertirlas en vulnerabilidades.

Cancelo no llega para ser simplemente “otro lateral”.

Llega porque ofrece algo que el Barça no posee en la misma medida: un defensor capaz de convertirse en creador ofensivo desde cualquier costado.

Y si Koundé permanece, Flick podría tener delante una elección que en realidad es un privilegio: no decidir quién es mejor, sino determinar qué lateral necesita cada partido.

Sezione: Primer equipo / Data: Mi 26 agosto 2026 a las 15:00
Autore: Stefano Bentivogli
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