El FC Barcelona está a un paso de completar el fichaje de Dominik Livakovic, pero la operación todavía guarda una incógnita importante: el croata puede convertirse inmediatamente en el segundo portero de Hansi Flick o marcharse cedido durante una temporada antes de incorporarse definitivamente al proyecto azulgrana.

El acuerdo con el Fenerbahçe está prácticamente definido. El Barça pagará alrededor de dos millones de euros fijos más otros dos en variables, mientras que Livakovic firmará hasta 2030. El guardameta ya ha viajado a Barcelona y debe completar la revisión médica antes de formalizar su incorporación. 

La idea inicial era distinta. El club pretendía asegurar ahora su fichaje, cederlo durante la temporada 2026/27 y recuperarlo el próximo verano, coincidiendo con el final del contrato de Wojciech Szczesny. Sin embargo, las últimas informaciones apuntan a que el Barça está valorando seriamente mantener a Livakovic desde este mismo curso. 

Joan García sigue delante, pero Livakovic puede alterar toda la jerarquía

La llegada del croata no parece pensada para discutir inmediatamente la condición de Joan García como principal candidato a ocupar la portería.

El Barça ha apostado por él como solución de presente y futuro, pero Livakovic ofrecería una alternativa de enorme experiencia. A sus 31 años, el internacional croata acumula recorrido en grandes competiciones, una amplia trayectoria con su selección y experiencia en escenarios de máxima presión.

Eso lo convierte en mucho más que un tercer portero.

Si finalmente permanece en Barcelona, Flick podría contar con Joan García como titular y Livakovic como segunda opción, mientras Szczesny descendería un escalón dentro de la jerarquía. Precisamente ahí aparece uno de los principales interrogantes de la operación.

El polaco tiene contrato hasta el final de esta temporada, por lo que inicialmente el plan parecía bastante natural: mantener el reparto actual durante un año, enviar a Livakovic cedido y hacerle regresar en 2027 para ocupar el espacio dejado por Szczesny. 

Ahora el Barça estudia acelerar ese proceso.

Desde un punto de vista deportivo, tiene lógica. Disponer inmediatamente de dos guardametas de nivel internacional reduciría el riesgo ante cualquier lesión o bajón de rendimiento y permitiría a Flick administrar competiciones sin comprometer demasiado la portería.

La cuestión es si el club puede permitírselo económicamente.

El fair play decidirá si se queda o sale cedido: Zagreb sigue siendo una opción

Ese es el verdadero punto de la operación.

El Barça puede cerrar el fichaje, pero inscribir y mantener a Livakovic dentro de la primera plantilla implica asumir también su impacto salarial. Por eso la decisión final dependerá en gran medida del margen que consiga generar el club antes del cierre del mercado.

Si existe espacio suficiente, el croata podría quedarse inmediatamente.

Si no lo hay, la cesión continuará siendo la solución más lógica. La Dinamo de Zagreb, club donde Livakovic alcanzó buena parte de su prestigio internacional, aparece como uno de los destinos naturales. El acuerdo diseñado inicialmente ya contemplaba la posibilidad de que firmara por el Barça y disputara otra temporada lejos de Catalunya antes de regresar en 2027. 

Para el jugador tampoco sería necesariamente un paso atrás.

En Zagreb tendría muchas más posibilidades de jugar regularmente, mantener ritmo competitivo y llegar al próximo verano preparado para asumir una posición importante en el Barça. Quedarse como suplente de Joan García, por el contrario, garantizaría una adaptación inmediata al vestuario y a los métodos de Flick, pero podría reducir considerablemente sus minutos.

El club debe decidir qué considera más valioso.

Y precisamente ahí reside el atractivo de este fichaje.

Por aproximadamente cuatro millones de euros, el Barça asegura un portero internacional experimentado, con contrato largo y todavía en una edad competitiva para su posición. No necesita convertirlo inmediatamente en titular para justificar la inversión.

La operación parece diseñada pensando en 2027 tanto como en 2026.

Szczesny se acerca al final de su etapa azulgrana y el club quiere evitar encontrarse el próximo verano obligado a buscar un segundo portero bajo presión. Con Livakovic ya contratado, ese problema queda prácticamente resuelto de antemano.

Ahora solo falta determinar cuándo comenzará realmente su etapa deportiva en Barcelona.

El fichaje está encaminado. La gran pregunta es otra: ¿se quedará desde ya para competir con Joan García o el Barça lo guardará una temporada antes de convertirlo en una pieza estable de su portería?

Sezione: Primer equipo / Data: Mi 26 agosto 2026 a las 07:00
Autore: Stefano Bentivogli
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