Andreas Christensen ha alcanzado los 100 partidos oficiales con el FC Barcelona justo cuando su importancia dentro del proyecto vuelve a crecer. El central danés completó los 90 minutos en la victoria por 5-2 ante el Rayo Vallecano, formando pareja con Pau Cubarsí y confirmando que Hansi Flick vuelve a confiar plenamente en él después de dos temporadas condicionadas por problemas físicos. 

La efeméride llega además en un momento especialmente significativo. El Barça cerró el mercado de verano sin incorporar al central de primer nivel que había valorado durante los últimos meses y, después de la cesión de Ronald Araujo al Liverpool, Christensen ha pasado de ser una posible incógnita a convertirse en una pieza fundamental para sostener la rotación defensiva. 

El club ya había anticipado esta apuesta renovando al futbolista hasta junio de 2028. Una decisión que podía generar dudas debido a su historial reciente de lesiones, pero que comienza a adquirir otro significado después de su buen inicio de temporada. 

Ahora la cuestión es diferente: ¿puede Christensen convertirse realmente en el central que evite que el Barça eche de menos otro gran fichaje defensivo?

Christensen vuelve a ser importante justo cuando el Barça más lo necesita

El camino hacia los 100 partidos no ha sido sencillo.

Christensen llegó al Barcelona en 2022 procedente del Chelsea y rápidamente demostró que su perfil encajaba especialmente bien con el estilo azulgrana. Es un central con buena salida de balón, capacidad para anticipar y suficiente inteligencia táctica para actuar incluso como mediocentro.

En su primera temporada disputó 32 encuentros y en la siguiente alcanzó los 42, pero posteriormente las lesiones frenaron su continuidad. Durante la campaña 2025-26 sufrió un grave problema de rodilla que le mantuvo fuera durante casi seis meses. Volvió precisamente en la última jornada de aquella Liga ante el Valencia. 

Este verano representaba, por tanto, una especie de reinicio.

Flick pidió su continuidad y el Barça respondió ampliando su contrato. El danés comenzó la temporada siendo titular contra el Elche y volvió al once frente al Rayo, encuentro en el que alcanzó finalmente el centenario azulgrana. 

Su rendimiento está empezando a justificar la decisión.

Christensen ofrece algo especialmente útil junto a Pau Cubarsí: experiencia y tranquilidad. El joven español puede asumir más responsabilidades en la construcción mientras el danés protege espacios y simplifica determinadas situaciones defensivas.

Y tras la salida temporal de Araujo, esa fiabilidad adquiere todavía más valor.

El uruguayo jugará esta temporada cedido en el Liverpool después de disputar 213 partidos con el Barça. Su ausencia reduce las alternativas naturales para el eje y coloca más responsabilidad sobre Cubarsí, Christensen y Eric García. 

Sin fichaje de central, Flick apuesta por Cubarsí, Christensen y la polivalencia

El cierre del mercado ha dejado una conclusión clara: Barcelona ha reforzado prácticamente todas las líneas, pero no incorporó otro central de jerarquía.

Mundo Deportivo apuntaba este 3 de septiembre precisamente a esa cuestión, señalando que el club no pudo completar uno de los objetivos que había manejado para la defensa. El resultado es una plantilla en la que Cubarsí aparece como gran referencia del eje y Christensen adquiere un peso mayor del previsto inicialmente. 

Flick, eso sí, dispone de soluciones.

Eric García puede actuar como central y también como lateral derecho. Jules Koundé ha vuelto a ser probado en el eje durante la preparación y Gerard Martín también puede ocupar posiciones interiores en determinados contextos. 

El Barça cerró oficialmente su plantilla con Cubarsí, Christensen, Eric, Koundé, Gerard Martín, Balde, João Cancelo y el joven Xavi Espart entre las alternativas defensivas. 

Cantidad existe.

La duda está en la jerarquía.

Para competir por la Champions, Flick necesitará centrales capaces de sostener una defensa adelantada, ganar duelos con muchos metros a la espalda y mantener precisión bajo presión.

Cubarsí ya ofrece enormes garantías.

Christensen tiene ahora que demostrar que su cuerpo puede acompañarle durante toda la temporada.

Ese será el verdadero examen.

Cuando está disponible, pocas veces genera dudas por su comprensión del juego. El problema de los últimos años nunca estuvo únicamente relacionado con su nivel, sino con la dificultad para encadenar largos periodos sin lesiones.

Por eso sus 100 partidos llegan en el momento perfecto.

No representan simplemente una cifra simbólica. Marcan el inicio de una temporada en la que su rendimiento puede terminar condicionando toda la planificación defensiva del Barça.

El club decidió no realizar una gran inversión en otro central. Araujo salió cedido y Flick confió en la recuperación del danés. Si Christensen mantiene este nivel y consigue continuidad, la apuesta puede funcionar. Si vuelven los problemas físicos, el Barça podría descubrir demasiado tarde que su plantilla tenía un punto débil en una de las zonas más delicadas del campo.

Sezione: Primer equipo / Data: Vie 04 septiembre 2026 a las 08:00
Autore: Stefano Bentivogli
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