Hubo un momento en el que Pau Cubarsí era presentado como otra de las grandes promesas de La Masia. Esa definición comienza a quedarse pequeña. El central ha avanzado a tal velocidad que la conversación ya no debería centrarse exclusivamente en lo que puede llegar a ser, sino en la importancia que tiene actualmente dentro del proyecto del FC Barcelona.

En un equipo repleto de jóvenes talentos ofensivos, Cubarsí representa algo igualmente valioso: la posibilidad de construir una defensa alrededor de un futbolista formado exactamente para interpretar el modelo azulgrana.

Su serenidad con balón, capacidad para superar líneas mediante el pase y personalidad para defender lejos del área encajan perfectamente con las exigencias de Hansi Flick. Pero existe una característica todavía más llamativa: juega con una madurez que parece incompatible con su juventud.

El Barcelona puede haber encontrado algo que cualquier gran club busca durante años: un central alrededor del cual construir durante una década.

Cubarsí tiene exactamente lo que necesita la defensa de Hansi Flick

Defender en el Barcelona nunca ha consistido únicamente en despejar balones o ganar duelos.

Los centrales deben iniciar ataques, resistir la presión rival y tomar decisiones con enormes espacios a su espalda. Con Flick, esas exigencias son incluso mayores debido a la altura de la línea defensiva y a la agresividad de la presión.

Cubarsí parece diseñado para ese contexto.

Cuando recibe cerca de su área no busca desprenderse inmediatamente del balón. Observa el movimiento del rival, espera a que aparezca una línea de pase y tiene la capacidad para encontrar directamente a un centrocampista entre líneas.

Ese primer pase puede eliminar varios rivales y transformar una salida aparentemente complicada en una situación ofensiva.

Su inteligencia también aparece sin balón. Defender con muchos metros detrás exige interpretar rápidamente cuándo anticipar y cuándo retroceder. Un error de cálculo puede dejar al delantero completamente solo ante el portero.

Cubarsí ha demostrado una notable capacidad para convivir con ese riesgo.

Naturalmente, todavía tiene aspectos que mejorar. La experiencia frente a determinados delanteros, la gestión de situaciones límite y el dominio físico son elementos que pueden desarrollarse con los años.

Precisamente ahí está lo extraordinario: su versión actual todavía no debería ser la definitiva.

El próximo paso: pasar de gran central a líder del Barcelona

Convertirse en titular es una cosa. Liderar una defensa es otra completamente diferente.

Ese puede ser el siguiente desafío de Cubarsí.

Los grandes centrales no solo responden por su propio rendimiento. Organizan a quienes juegan alrededor, controlan la altura de la línea, corrigen posiciones y transmiten seguridad cuando el partido entra en momentos de máxima presión.

El Barcelona necesita que Cubarsí avance progresivamente hacia ese papel.

Su compañero ideal también será una cuestión importante. Flick puede buscar a su lado un central más físico y agresivo, capaz de complementar su inteligencia con balón. Precisamente por eso perfiles como Cristian Romero resultan interesantes desde un punto de vista táctico, independientemente de que una operación pueda o no concretarse.

Una pareja complementaria permitiría al Barça proteger mejor los espacios sin sacrificar calidad en la construcción.

Pero el valor de Cubarsí va más allá de cualquier compañero concreto. Tener un central joven, formado en casa y perfectamente adaptado al estilo proporciona estabilidad deportiva y económica.

Mientras otros gigantes europeos pueden necesitar invertir enormes cantidades para encontrar un defensor de élite, el Barcelona ha producido el suyo en La Masia.

Ahora debe proteger su evolución.

El riesgo con futbolistas tan precoces consiste en considerar normal todo lo que hacen. Cubarsí tendrá malos partidos, cometerá errores y atravesará momentos difíciles. Forman parte del proceso necesario para que un gran talento se convierta en un gran defensor.

Si el club gestiona correctamente ese crecimiento, el premio puede ser enorme.

Lamine Yamal puede convertirse en la cara ofensiva de la nueva generación. Pedri puede gobernar el centro del campo. Y desde atrás, Pau Cubarsí tiene todo para convertirse en el futbolista que dé identidad y estabilidad a la defensa azulgrana durante los próximos diez años.

Ya no es simplemente el futuro del Barcelona.

Cada vez más, Cubarsí es parte fundamental de su presente.

Sezione: Primer equipo / Data: Mar 11 agosto 2026 a las 18:00
Autore: Stefano Bentivogli
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