El FC Barcelona continúa acumulando kilómetros y conclusiones durante una pretemporada marcada por las ausencias. Esta vez el resultado no acompañó al conjunto de Hansi Flick, que cayó por 1-0 frente a Udinese después de encajar el único gol del encuentro prácticamente sobre el final.

La derrota deja al técnico alemán con aspectos por corregir, aunque el contexto obliga a relativizar el marcador. Flick afrontó el amistoso con una plantilla muy alejada de la que debería utilizar cuando empiecen los compromisos oficiales, circunstancia que abrió nuevamente la puerta a numerosos jóvenes.

Varios futbolistas que llegaron lejos en el Mundial todavía no se han reincorporado plenamente al trabajo, mientras que otros nombres quedaron fuera de la convocatoria debido a movimientos relacionados con el mercado. Entre ellos aparecían Ronald Araujo, Marc Casado, Roony Bardghji y Jofre Torrents.

El resultado fue un Barça experimental que compitió durante buena parte del encuentro, pero terminó pagando caro uno de los últimos ataques del conjunto italiano.

Un Barça experimental paga caro el gol final de Udinese

La principal misión de Flick en esta fase no pasa exclusivamente por acumular victorias. El entrenador necesita utilizar estos encuentros para evaluar jóvenes, probar asociaciones y determinar qué futbolistas pueden convertirse en alternativas reales durante una temporada que volverá a exigir una plantilla profunda.

Ante Udinese volvió a quedar claro que todavía existe una distancia importante entre el Barça actual y el equipo definitivo.

La falta de algunos de sus principales futbolistas afecta especialmente a los automatismos ofensivos y a la capacidad para acelerar las jugadas en los últimos metros. El regreso progresivo de los internacionales debería modificar considerablemente ese escenario.

A pesar de la derrota, Flick encontró señales positivas. El alemán reconoció que los partidos disputados hasta ahora no han alcanzado el nivel deseado, pero destacó la calidad del trabajo realizado durante los entrenamientos.

Incluso estableció una diferencia entre la sesión anterior y lo observado posteriormente sobre el terreno de juego: no quedó satisfecho con el entrenamiento del viernes, pero sí percibió una mejor respuesta competitiva frente a Udinese.

Flick mira más allá del resultado y espera a sus internacionales

El siguiente paso será integrar progresivamente a futbolistas como Fermín López y Raphinha, además del resto de internacionales que todavía necesitan incorporarse a la dinámica del grupo después del Mundial.

Gestionar esas llegadas será fundamental. Flick necesita elevar gradualmente las cargas físicas sin asumir riesgos innecesarios, pero al mismo tiempo dispone de poco margen antes del inicio de las competiciones oficiales.

La derrota en Italia, por tanto, funciona más como una advertencia que como un motivo de verdadera preocupación. El Barcelona todavía está incompleto y las conclusiones definitivas tendrán que esperar hasta que el entrenador pueda trabajar con una plantilla mucho más cercana a la que utilizará durante la temporada.

Eso no significa que Flick esté satisfecho con todo. El alemán quiere elevar el ritmo, mejorar determinados automatismos y acelerar la adaptación de sus jóvenes. Pero su lectura tras el 1-0 fue mucho menos negativa de lo que refleja el marcador.

Udinese ganó el partido, pero Flick está evaluando algo más importante que un resultado de agosto: la construcción del Barça que quiere ver cuando empiecen los partidos que realmente cuentan.

Sezione: Primer plano / Data: Dom 09 agosto 2026 a las 13:45
Autore: Stefano Bentivogli
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