El fútbol mundial despide a una de sus figuras más influyentes. Franco Baresi, histórico capitán del AC Milan y uno de los mejores defensores de todos los tiempos, falleció a los 66 años, según confirmó oficialmente el club rossonero. Su desaparición supone el final de una era para el Milan, para la selección italiana y para millones de aficionados que crecieron admirando a un futbolista capaz de redefinir el papel del líbero con una inteligencia táctica incomparable.

El AC Milan comunicó la noticia con un emotivo mensaje en el que definió a Baresi como una parte inseparable del ADN de la institución. No podía ser de otra manera. Pocos jugadores representan tanto a un club como él representó al conjunto lombardo. Durante dos décadas defendió únicamente la camiseta rossonera, convirtiéndose en un símbolo de fidelidad, liderazgo y excelencia deportiva.

La entidad italiana también recordó que el histórico dorsal número 6 permanecerá para siempre unido a su figura, un homenaje que el Milan decidió rendirle tras su retirada y que refleja la dimensión de un futbolista irrepetible. Desde 2020 ejercía como vicepresidente honorario del club, manteniendo un estrecho vínculo con la institución incluso después de haber colgado las botas.

El hombre que cambió para siempre la historia del AC Milan

Hablar de Franco Baresi es hablar de una de las épocas más gloriosas del fútbol europeo.

Debutó con el primer equipo del Milan siendo apenas un adolescente y desarrolló toda su carrera profesional en San Siro. Allí disputó más de 700 partidos oficiales, portó el brazalete de capitán durante quince temporadas y levantó algunos de los trofeos más prestigiosos del fútbol internacional.

En su extraordinaria trayectoria conquistó seis títulos de la Serie A, tres Copas de Europa, además de Supercopas de Europa, Copas Intercontinentales y numerosos títulos nacionales, siendo uno de los grandes referentes del inolvidable Milan dirigido por Arrigo Sacchi y posteriormente por Fabio Capello.

Sin embargo, su legado va mucho más allá del palmarés.

Baresi revolucionó la manera de entender la defensa. No era el más alto ni el más poderoso físicamente, pero compensaba cualquier desventaja con una lectura del juego extraordinaria. Anticipaba las acciones varios segundos antes que sus rivales, organizaba a toda la línea defensiva y transformó la salida del balón desde atrás en un auténtico arte.

La famosa trampa del fuera de juego que hizo célebre al Milan de Sacchi no habría alcanzado semejante perfección sin la inteligencia táctica del capitán rossonero. Su capacidad para ordenar a todo el equipo convirtió a aquella defensa en una de las más admiradas de la historia del fútbol.

Con la selección italiana también escribió páginas imborrables. Formó parte del equipo campeón del Mundial de 1982 y años más tarde lideró a la Azzurra hasta la final de Estados Unidos 1994, donde protagonizó una actuación memorable pese a haber regresado de una lesión de rodilla apenas unas semanas antes del partido decisivo.

Un legado inmortal que trasciende generaciones

En los últimos años, Baresi continuó ligado al Milan desde los despachos y siguió siendo una referencia para varias generaciones de futbolistas.

En agosto de 2025 el club informó de que había sido sometido a una intervención para extirpar un nódulo pulmonar. El propio Baresi agradeció entonces el apoyo recibido por parte de los aficionados y explicó que necesitaría tiempo para recuperarse. Desde entonces había mantenido un perfil discreto mientras seguía vinculado al club como vicepresidente honorario. La entidad no ha detallado oficialmente la causa de su fallecimiento.

Su muerte ha provocado una enorme conmoción en el mundo del deporte. Clubes, excompañeros, entrenadores y aficionados han comenzado a rendir homenaje a una figura que marcó una época y que elevó el papel del defensor hasta niveles nunca antes vistos.

Franco Baresi deja un legado imposible de medir únicamente con estadísticas o trofeos.

Su elegancia, su capacidad de liderazgo, su disciplina y su lealtad al Milan lo convirtieron en un modelo para generaciones enteras de futbolistas. Incluso quienes nunca tuvieron la oportunidad de verlo jugar conocen su nombre como sinónimo de excelencia defensiva.

Con su partida desaparece uno de los grandes iconos del fútbol italiano, pero su historia seguirá viva cada vez que alguien recuerde al Milan de los "Invencibles", cada vez que un joven defensor aprenda el valor de la anticipación y la inteligencia táctica, y cada vez que el legendario dorsal número 6 sea mencionado como uno de los símbolos más importantes de la historia del AC Milan.

Porque hay futbolistas que ganan títulos y hay otros que cambian para siempre la forma de entender este deporte. Franco Baresi pertenece, sin discusión, a este último grupo.

Sezione: Otras Noticias / Data: Vie 31 julio 2026 a las 09:48
Autore: Stefano Bentivogli
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