Los duelos entre Quique Setién, actual entrenador del FC Barcelona y Diego Pablo Simeone, entrenador del Atlético de Madrid, se han convertido en un clásico en LaLiga en los últimos años. Ambos vivirán esta misma noche en el Camp Nou un nuevo ‘round’ de este particular que va más allá de los resultados porque es casi una cuestión de la concepción que tienen ambos sobre el fútbol.

En este momento en el que el entrenador del cuadro culé se encuentra bastante discutido por los resultados y la relación con los grandes pesos pesados del vestuario, el cántabro recibirá a un rival que es su peor pesadillas. Es un entrenador al que apenas ha podido ganar un partido en toda su carrera.

En las filas de Las Palmas o del Real Betis, Simeone es una pesadilla para los equipos de Setién. Son nueve encuentros entre todas las competiciones, Liga y Copa, en los que sólo se dio dos victorias para un equipo del ahora preparador verdiblanco. La primera fue en el torneo del K.O. pero en unas circunstancias un tanto extrañas. Las Palmas venció en el Calderón 2-3 pero en un partido en el que el Atlético iba ganando hasta el 85’ y se relajó porque ya estaba clasificado para la siguiente ronda porque en la ida, en Gran Canaria, el equipo colchonero había ganado 0-2. La segunda, en el último cruce entre ambos, en 2019, un 1-0 ante el Betis. Más allá de eso, los números son abrumadores. Nueve partidos, seis victorias para Simeone, un empate y dos triunfos para Setién, 14 goles a favor y sólo cuatro en contra.

UNA CUESTIÓN DE ESTILO

Pero más allá de los resultados, ya decimos que en estos años ha sido una batalla de estilo. El entrenador del Barça ha utilizado declaraciones públicas para arremeter contra el fútbol del Atlético, lanzar puyas... cuando Simeone ha sido todo un caballero y no ha entrado nunca en este tipo de historias.

Antes del parón, el santanderino se descolgó diciendo que el Atlético “había tenido suerte” en Anfield Road , obviando que el cuadro colchonero había eliminado al campeón de Europa ganándole los dos partidos y el de Liverpool dándole la vuelta a un 2-0 en la prórroga. Como bien dijo Simeone, “un equipo que le hace tres goles al Liverpool en su campo y le gana los dos partidos no es sólo suerte”.

En estos años, el cántabro ha tenido fijación con Simeone y la forma de competir del Atlético. Hace unos cursos, tras caer 3-6 contra el Valencia, Quique Setién se revolvía a una pregunta. “Prefiero perder así que no, como he visto este fin de semana, marcar, echarte atrás y que te empaten al final”. Una clara alusión al 1-1 registrado en el Wanda Metropolitano, entre Atlético y Barça, en el que el equipo catalán había logrado poner las tablas porque el equipo de Simeone.“El Atlético de Simeone, por ejemplo, juega como él. Se lo dije a Simeone, me encanta lo que haces, los títulos, lo que has conseguido, pero no me gusta cómo juega tu equipo”, explicaba en otra ocasión.

Una forma de desempeñarse radicalmente opuesta a la de Simeone, siempre respetuoso con todos sus colegas. Y siempre defensor de todos los estilos de juego. “No comparto los extremos. Se desprestigia rápidamente un estilo de fútbol alabando otro. El fútbol es variable. Los mejores entrenadores son aquellos que potencian a sus jugadores. Porque de eso se trata, como el profesor como docente tiene que mejorar al estudiante en el colegio. Nosotros tenemos que hacerlo con los jugadores. Lo que no comparto es desprestigiar los estilos diferente sal de uno. Nadie asegura un estilo, en el fútbol, en la política, en la vida, en la religión. Si todos creyésemos que hay un solo camino la vida sería muy aburrida. Cada uno elige el camino que cree es mejor”, señalaba hace un tiempo Simeone para defender a José Bordalás de las críticas que recibía.

Sezione: Primer equipo / Data: Mar 30 giugno 2020 a las 19:30 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
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