El Barça está a un punto del líder, pero el Madrid con un partido menos. De no ser por la eficacia de Ter Stegen en la Liga retomada a puerta cerrada, el equipo de Zidane ya podría cantar hoy el alirón. Los empates en Sevilla y Vigo terminaron de la misma manera, con Reguilón y Nolito fallando, en el área pequeña, los goles más fáciles de sus carreras. Ahí estaba Ter Stegen para aguantar el tipo y atajar el disparo fallido, que suele ser el que más duele al portero.

Ya en el Pizjuán, el portero había sacado manos imposibles a Ocampos y Munir en el segundo tiempo. Ante el Celta, ya había parado goles que se cantaban de Brais y de Aspas. El Barça empató esos dos encuentros pero, de no ser por el héroe alemán, habrían sido dos derrotas.

En Villarreal el Barça jugó de maravilla, pero con 1-2, hizo un paradón ante Bacca que aseguró la tranquilidad. Ante el Espanyol, la que sacó a Embarba con el pie, con 0-0, es una de las paradas del año. Dos puntos más. Es normal que los porteros paren lo parable, pero aquí estamos hablando de ocasiones que en un 95% de los casos terminan en gol. Y cuando no es el portero, es el palo el que ha salvado a Setién. Con 0-0, tanto Leganés como Espanyol, colistas de la Liga, pudieron marcar a las primeras de cambio. ¿Quizá es la suerte de los campeones?

Sezione: Primer equipo / Data: Ven 10 luglio 2020 a las 14:30 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
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