La madre de Arthur tiene razón. Ahora va a ser momento de decir pestes de Arthur desde Barcelona. Sería lastimoso. Más aún cuando, para bien y para mal, se han ido narrando los dos años del brasileño en el Barça día a día. Desde su primer encuentro en el Camp Nou (Supercopa ante el Sevilla) nos dimos cuenta de las similitudes que podía tener con Xavi , incluso antes que Xavi se diese cuenta. No tardó Messi en elogiarle públicamente, señal que Arthur era un gran pelotero. También se publicó la fiesta con Neymar por la que pidió perdón, el snowboard en Andorra y sus constantes problemas de pubis. ¿Y qué? El problema de Arthur ha sido futbolístico: no tener un entrenador que creyera en él, le hiciera crecer y le diera el GPS para –con su gran control y su pase corto infalible- que fuese más trascendente en el juego.

Con Guardiola de entrenador, hoy Arthur sería mucho mejor de lo que es. Con Valverde y Setién se ha ido apagando un jugador que, a los 23 años, 90 minutos se le hacen eternos. Tras la exhibición ante el Tottenham, Valverde le dio 10 partidos seguidos y, luego, ostracismo. Para Ernesto fue el jugador número 14. Para entendernos, por detrás de él sólo estaban Umtiti , Aleñá o Malcom por minutos jugados. Con Setién sólo jugaba en casa. Sin confianza, nadie crece. Un problema, básicamente, de dirección.

Sezione: Primer equipo / Data: Mar 30 giugno 2020 a las 19:00 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
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