Ha tardado bastante más de lo previsto, pero por fin se empieza a ver a Antoine Griezmann suelto en el Barcelona. El futbolista francés ha tenido una adaptación realmente complicada al estilo de los azulgranas. Básicamente, le ha costado todos estos meses encontrar su lugar sobre el césped. Sin embargo, en los últimos partidos parece otro. Participa más del juego colectivo y eso se nota.

Mucho ha tenido que ver en esta integración del galo el cambio de sistema promovido por Quique Setién. El 4-4-2 con rombo en el centro del campo ha permitido a Antoine tener una posición más parecida a la que estaba acostumbrado en los últimos años. Más centrado, más cerca del área. Con el gol más en mente.

Sus dos últimas actuaciones, que coinciden con el cambio de dibujo de los catalanes, han sido destacadas. Contra el Villarreal marcó un golazo y fue decisivo en el tanto de Luis Suárez contra el Espanyol. Todo nace de una dejada suya con el tacón a Messi dentro del área perica.

Tan importante como su integración en el juego ha sido su entendimiento con sus compañeros de ataque. Las posibles reticencias que pudiera tener con Messi y Luis Suárez a principio de temporada ya son historia. De hecho, el francés mantiene buena relación con los dos jugadores también fuera del terreno de juego. Esa relación extradeportiva fue fundamental en su momento para que la MSN diese tan buen rendimiento sobre el césped. De momento parece complicado reeditar aquel tridente, pero Griezmann sabe que sus opciones de triunfar en el Barcelona aumentan si se entiende con los dos monstruos con los que le ha tocado compartir delantera en el Barcelona.

Las palabras de Luis Suárez al término del derbi catalán sólo podían entenderse como un puente tendido hacia el francés."El entrenador busca la fórmula para que los tres nos vayamos conociendo mejor. Es el primer año de Griezmann aquí y siempre va a tener nuestro apoyo", subrayó el charrúa.

Esa camaradería, ese preocuparse por lo que le sucede al francés aumentó en las últimas semanas, cuando parecía que Quique Setién le condenaba al ostracismo. Los banquillos contra Sevilla, Celta de Vigo y Atlético de Madrid (en los tres partidos el Barcelona pinchó), despertaron una suerte de camaradería entre los dos atacantes sudamericanos y Griezmann. A pesar de que las cosas no estuvieran saliendo bien, sabían que ahí había un delantero de clase mundial y no podían permitirse que estuviera fuera de juego en el momento decisivo de la temporada. Quizás ya no dé tiempo para LaLiga, pero el equipo es mucho más peligroso de cara a la Champions si cuenta con una versión del francés funcional.

La charla de la calma

Con el respaldo de sus compañeros más que claro, llegó el espaldarazo del club. Si Griezmann tenía alguna duda de los planes que el Barça pudiera tener para él en el futuro, estas se disiparon con la charla que su agente tuvo con el área deportiva del club recientemente. A Griezmann ya le consta de manera fehaciente que el Barça cuenta con él para el corto y largo plazo. Será una de las piezas importantes del Barça del futuro, por lo que su evolución dentro del equipo no es sólo deseable, sino obligatoria. El club ha apostado fuerte por él y espera resultados. Si la cosa sigue la evolución de los últimos partidos, estos no deberían tardar en llegar.

Sezione: Primer equipo / Data: Ven 10 luglio 2020 a las 18:00 / Fuente: Marca
Autore: Stefano Bentivogli
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