Una frase de Ronald Koeman capitalizó buena parte de la atención de la previa del partido ante el Ferencvaros. El entrenador holandés siempre es muy directo y eso es bueno porque todo el mundo sabe a qué atenerse con él, pero también comporta un riesgo: que algún crack se le enfade si le retrata. Tras decir antes del parón de selecciones que Griezmann debería haber marcado alguna de las dos claras ocasiones que tuvo ante el Sevilla, el lunes le tocó el turno a Leo Messi.

A Ronald le preguntaron por el momento de forma del capitán, que venía de perder 1-0 con el equipo ante el Getafe, y de nuevo dijo su verdad, aunque dio la sensación de que tras su primera y espontánea respuesta quiso equilibrar dada la grandeza de la figura del ‘10’ argentino. “Puede ser que en este momento el rendimiento puede ser mejor”, dijo sin tapujos Koeman, aunque acto seguido añadió: “pero viendo al jugador día a día está feliz, entrenando bien, concentrado, quiere jugar, ser el capitán... en ese sentido, no tengo ninguna queja”.

Tras correr rápidamente por las redacciones y las páginas web la frase inicial del entrenador azulgrana sobre su crack, algo que en otras ocasiones se podría interpretar como una herejía (que su rendimiento puede ser mejor), Koeman quiso aclarar en las entrevistas individuales con las televisiones con derechos de emisión de la Champions League que no había querido dejar en evidencia a Leo en la sala de prensa. Ni mucho menos.

Reacción en el campo

Ni Messi ni su entorno quisieron entrar al trapo pese a una frase que, sin todo el contexto, podría parecer un palo en toda regla. Sin embargo, ayer Leo pareció captar el mensaje y rindió mejor que en Getafe, para alivio del Barça. Y es que el capitán fue quien rompió el 0-0 y dio tranquilidad a un Barça que se había visto sorprendido al principio del encuentro, sobre todo por las acciones del delantero Nguen. Le anularon un gran gol por fuera de juego e incluso hubo un remate al palo del equipo húngaro aún con empate a cero que dejó aún más mudo a un vacío Camp Nou.

Asistencia a Dembélé

Leo conjuró la gaseosa salida visitante en el minuto 27 con una gran acción individual por banda derecha en que tiró de habilidad, velocidad y cambio de ritmo y dejar a tres rivales por el camino. El tercero de ellos, Kovacevic, ya en el área le derribó y le hizo penalti. Leo lo transformó, firmando su gol 116 en Champions, el primero de esta campaña. En la pasada sólo logró tres. El capitán suma 16 temporadas seguidas marcando en Copa de Europa. Ayer volvió a jugar los 90 minutos pese a que el sábado llega el Madrid. Y antes del final, le dio el pase del 5-1 a Dembélé.

Sezione: Primer equipo / Data: Mer 21 ottobre 2020 a las 13:30 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
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