Leo Messi volvió a quedarse a cero en un Clásico. Y que el máximo goleador en la historia de los Barça-Real Madrid con 26 tantos no vea puerta resulta extraño, casi antinatural. Tuvo oportunidades para hacerlo, pero le faltó suerte ante Courtois, que le sacó alguna con etiqueta de gol.

Al crack argentino se le vio enchufado como en todos los Clásicos. Muy móvil en las acciones ofensivas y participativo en el engranaje azulgrana. En la primera hora estuvo atento incluso a las ayudas defensivas, bajando hasta el área para recuperar algún balón. pero con el protestado penalti de Lenglet a Sergio Ramos se acabó diluyendo. Fue un frenazo inesperado.

De sus botas nació el gol de Ansu Fati. Eso sí fue una ‘clásica’ jugada de gol. Apertura a la izquierda para la subida de Alba. El lateral centró hacia atrás y el joven crack remató a gol. Pero Messi pudo firmar su gol. Fue en una jugada que recordó por un instante al regate a Boateng en un partido de Champions League que acabó en gol. Frente al Madrid, Leo le hizo un recorte en el área que dejó clavado a Sergio Ramos, que no cayó, pero su chut posterior con la izquierda lo repelió C ourtois. El argentino lo intentó también de falta pero la proximidad de la barrera impidió que el esférico levantara el vuelo. La nota positiva es que también miró a la derecha, a Dest.

El gol 27 de Messi en un Clásico deberá esperar un poco más. Leo alarga hasta seis partidos la racha negativa de Clásicos sin ver puerta, un paréntesis goleador que tiene algún precedente. Hay que remontarse al 6 de mayo de 2018 para encontrar el último tanto de Leo ante el equipo madridista. Fue en el 2-2 de la jornada 36 de Liga. No pudo ver puerta la temporada pasada en el Camp Nou (0-0) ni en el Bernabéu (2-0).

Sezione: Primer equipo / Data: Dom 25 ottobre 2020 a las 16:00 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
Ver lecturas
Print