Luis Suárez se presentó ayer en el entrenamiento vespertino del FC Barcelona en la Ciutat Esportiva de Sant Joan Despí, donde estaba citado como el resto de sus compañeros, sin haber avanzado en solucionar su futuro con la Juventus de Turín como equipo mejor posicionado para hacerse con sus servicios. El delantero uruguayo no cuenta para Ronald Koeman, como quedó todavía más claro el pasado sábado al descartarlo del primer amistoso de pretemporada disputado contra el Nàstic de Tarragona junto a Arturo Vidal, Rafinha Alcantara, Matheus Fernandes y Moussa Wague, los otros transferibles con ficha del primer equipo barcelonista.

Mientras Edin Dzeko (Roma) se mantiene como la alternativa de más nombre para la Juve, Suárez, que cumplirá 34 años el 24 de enero, sigue enrocado y no está dispuesto a ceder ya que quiere cobrar el año que le queda de contrato con el FC Barcelona a diferencia de Vidal, que finalmente ha dado un paso atrás y ha facilitado las cosas para allanar su salida del Camp Nou. El uruguayo se mantiene tranquilo con tres semanas todavía para cerrarse el mercado. Es el Barça quien tiene más prisa para acelerar su marcha con el objetivo de ahorrarse su considerable salario para la presente temporada, que asciende a alrededor de 30 millones de euros brutos. Como en el caso de Vidal, el Barça no cuenta con ingresar una cifra importante ya que prioriza por encima de todo aligerar su masa salarial con jugadores como el chileno, Samuel Umtiti e Ivan Rakitic, ya traspasado al Sevilla hace dos semanas.

No como Samuel Eto’o

En los próximos días se prevén más conversaciones entre su abogado y el FC Barcelona para tratar de buscar una salida consensuada y amistosa a la vez tratándose del tercer máximo goleador de la historia del club con 198 dianas en seis temporadas. Suárez, fichado del Liverpool en 2014 por 81 millones de euros que han resultado más que rentables, sigue trabajando con profesionalidad sin haber sido apartado en ningún caso por Koeman pero en el Barça no conciben que se convierta en un nuevo ‘caso Eto’o’ y acabe quedándose en la disciplina barcelonista.

El camerunés fue uno de los pesos pesados descartados por Pep Guardiola junto a Ronaldinho y Deco cuando asumió la nave azulgrana en sustitución de Frank Rijkaard en mayo de 2008 pero la presión de algunos jugadores importates del vestuario convencieron al de Santpedor para quedarse a ‘Samu’, que acabó siendo vital en el primer triplete de la historia del club antes de ser traspasado al Inter de Milán en el marco de la operación que trajo a Zlatan Ibrahimovic al Barça.

Sezione: Primer equipo / Data: Mar 15 settembre 2020 a las 16:30 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
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