Como cada temporada, el Barça trabajaba en silencio la planificación de la pretemporada 2020-2021. En los despachos se estaban estudiando ya diversas propuestas para partidos amistosos de preparación. Estos ‘bolos’ suponen también una fuente importante de ingresos para el club. El año pasado, una gira por Estados Unidos supuso unos cinco millones de euros, según fuentes consultadas por MD, mientras que un partido ante un ‘grande’ por Europa podía llegar a los dos ‘kilos’.

Antes de decretarse el estado de Alarma nacional, que obligaba al confinamiento general, y a suspender las ligas y las competiciones europeas, el Barça manejaba propuestas de EE.UU., Israel, Túnez, Austria y Alemania. Propuestas a las que Quique Setién debía dar el OK. Con la coyuntura actual es improbable que puedan jugarse, sobre todo porque Liga, Federación y los organismos europeos y mundiales son partidarios de terminar las competiciones.

Con Valverde en el banquillo y después de la desastrosa preparación de hace un año, el Barça optó por no realizar giras americanas o un stage de pretemporada. Además, al disputarse la Eurocopa, la Copa América y los Juegos Olímpicos poco sentido iba a tener. Aún así, The Whashington Post habló de un posible Clásico en la International Champions Cup (ICC) del verano 2020, un enfrentamiento que debía servir para inaugurar el Allegiant Stadium de Las Vegas, que está en la fase final de su construcción y que será el nuevo hogar de los Raiders de la NFL. La propuesta económica era jugosa, pero debería jugarse a mediados de agosto.

El resto de las ofertas estaban en estudio. En los países que más pujaban podían jugar ante equipos locales como también de las ‘grandes ligas europeas. En Israel se hablaba de un Barça-Juventus y lo que podía ser más tractiva en un enfrentamiento entre Messi y Cristiano, siempre y cuando las competiciones internacionales lo permitieran

Sezione: Primer equipo / Data: Lun 06 aprile 2020 a las 20:00 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
Ver lecturas
Print