Los perdedores del Clásico son dos: Ronald Koeman y Messi. El técnico holandés fue atrevido con el once, pero ni acertó en el posicionamiento de los jugadores de arriba ni estuvo a la altura en el momento de los cambios; el argentino sumó su sexto partido ante el Real Madrid sin hacer un gol ni dar una asistencia.

Koeman demostró ser un entrenador valiente con el once titular, prescindió de Griezmann y puso a un niño de 17 años en su lugar, Pedri pero desplazó de su posición a este último y a Coutinho, que estaba siendo un futbolista determinante en la dinámica de juego como enlace de Sergio Busquets y De Jong, detrás del delantero centro. No funcionó nada.

El técnico holandés, además, prefirió esperar unos minutos para ver si el equipo se recomponía, pero perdió el tiempo. Tenía que reaccionar antes, en el descanso o al comienzo de la segunda parte con un par de cambios y tenía que ser valiente y realizar los cambios ofensivos entre el minuto 65 y 70, para intentar ganar el partido pero allí tuvo miedo. Tenía que quitar del campo a Pedri que estaba fuera de posición y a Busquets que fue el peor del encuentro mucho antes, tenía que poner a Pjanic en el centro del campo y arriba tenía muchas alternativas en el banquillo como Griezmann, Dembélé y Trincao. Reaccionó demasiado tarde y muy mal poniendo a cuatro delanteros quitando un mediocampista y un lateral. 

Capítulo Messi

Messi empieza a no ser determinante. El argentino participó en la jugada del 1-0, pero luego no pudo definir ante Courtois una acción maravillosa. Sigue siendo un jugador con una intuición única pero no puede escapar de su estatus ni de su salario que le obliga a hacer mucho más.

Sezione: Primer equipo / Data: Dom 25 ottobre 2020 a las 19:30
Autore: Giusi Zaffiro / Twitter: @giusi1998@live.it
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