Siguen apareciendo imágenes que dejan en evidencia a Sergio Ramos antes del agarrón de Lenglet en la jugada en la que el VAR decidió entrar para que el árbitro Martínez Munuera revisara la acción y acabara castigando al Barça con un penalti que resultó decisivo para el devenir del partido y, por ende, para el triunfo final del Real Madrid.

Las imágenes son claras. Antes del agarrón de Lenglet, el central blanco agarró y empujó primero al francés para acomodarse el remate y luego, cuando el balón fue hacia él, también se sacudió de encima al central del Barça, algo que propició que el francés reaccionara agarrándole por la camiseta.

Con el balón sobrevolando a medio metro de sus cabezas, inalcanzable, el tirón de camiseta que le hizo Lenglet a Ramos no tenía la suficiente fuerza para tirarle ni para moverle ni para desplazarle. Sin embargo, Ramos, que mantiene una alianza con el VAR desde su instauración, decidió teatralizar el momento para intentar sacar algo positivo, lanzándose hacia atrás de forma antinatural cuando el agarrón era por delante y gritando de inmediato con los brazos extendidos. Su actitud llamó rápido la atención de Sánchez Martínez, el árbitro del VAR, que de inmediato invitó al colegiado principal, Martínez Munuera, que premió a Ramos y al Madrid con un penalti que el mismo capitán blanco transformó en el minuto 63 para anotar el 1-2, algo que dejó ‘groggy’ al Barça, que acabó sentenciado con el tanto de Modric en el definitivo 1-3 en el 90.

Sezione: Primer equipo / Data: Dom 25 ottobre 2020 a las 16:30 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
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