Gerard Piqué no lleva brazalete pero es un titular fijo para Koeman. Ha disputado los cuatro partidos y se hace impensable que puede dejarle en el banquillo en el arranque de la Champions y en el Clásico. Esencialmente porque no tiene un sustituto de garantías para su puesto. De disputar los dos encuentros, el canterano alcanzará la cifra de los 600 oficiales de su carrera como jugador de club, contando el Barça pero también su paso por el Zaragoza y el Manchester United.

Piqué, que frente al Getafe alcanzó los 350 encuentros sólo en Liga, suma 598 en total: los 547 que contabiliza con el Barça, más los 28 con el Zaragoza (2006-2007) y los 23 de su paso por el United (2004-2005, 2005-2006 y 2007-2008).

En el Barça lleva toda la vida. 13 temporadas en las que sólo en dos ocasiones bajó de los 40 encuentros. En la 2011-2012, a causa de un desgarro muscular, que le dejó KO durante ocho partidos, pero también porque fue relegado al banquillo por Pep. Y en la 2013-2014, con Tata Martino, por una lesión de cadera

El fútbol sin público en las gradas permite escuchar con mayor nitidez todo lo que se escucha sobre el césped. A las pocas personas que acceden a los estadios pero también a las cámaras que registran total o parcialmente los partidos. En el Getafe-Barça, que terminó con la primera derrota azulgrana de la etapa Ronald Koeman, a Gerard Piqué se le entendió todo cuando se dirigía a sus compañeros, como grabó ‘El Golazo de Gol’.

En el minuto 71, el Barça ya perdía por 1-0 por un penalti cometido por De Jong. El Getafe superaba a los azulgrana y se acercaba con mayor peligro a la portería de Neto. Griezmann logró cortar una jugada por la izquierda. Antes del lanzamiento, a Piqué se le escucha con nitidez sus reproches defensivos a sus propios compañeros: “¡Qué poca sangre, joder!”. Más adelante, con el Getafe atacando con comodidad, el central trata de nuevo de activar a los jugadores culés: “Despertad, hostia”. Con vehemencia, lógica en un partido con las pulsaciones a tope y en la que estaba en juego el liderato, el defensa exigía mayor competitividad e implicación a los suyos. Con frases y también con gestos, tratando de que ocuparan las marcas y ordenando la línea defensiva.

Sezione: Primer equipo / Data: Mar 20 ottobre 2020 a las 17:00
Autore: Stefano Bentivogli
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