En Madrid se están esforzando mucho para rebajar tensión alrededor del equipo de Zidane imaginando que el Barça está igual de mal. Y tan cierto es que el ruido que envuelve a la plantilla blaugrana es insoportable como que Koeman está edificando, tochana a tochana, un proyecto en el que empezar a creer.

El holandés tiene un plan y lo está ejecutando con firmeza y convicción, actitudes que están encontrando la complicidad de los jugadores. No, si hablamos de fútbol, Barça y Madrid no llegan igual al Clásico, lo hacen ofreciendo sensaciones antagónicas. Y aunque no solo el marcador sirve de argumento para defender esta tesis, una victoria blaugrana esta tarde ampliaría una brecha que ya se intuye.

LA SILLA DE ZIDANE

El Real Madrid viene de perder dos partidos consecutivos en casa ante Cádiz y Shakhtar Donetsk, dos derrotas muy dolorosas que han hecho temblar la silla en la que reposa Zinedine Zidane. El marcador que indica el crédito del francés está bajo mínimos y el nombre de Raúl suena en la capital española en cada tertulia. No es el único: también la sombra de Pochettino merodea el banquillo de Zizou, apuntan silbando desde Madrid, donde el técnico galo gestiona su plantilla con tantas dudas como falta de actitud muestran sus futbolistas.

Marcelo es una caricatura de sí mismo, la edad ha llenado de plomo su fútbol, Vinicius sigue siendo un jugador de ‘youtube’ y Benzema huele mejor que golea, como reveló Fali tras el triunfo gaditano en el Alfredo Di Stefano. El Real Madrid llega al Camp Nou inmerso en la inopia futbolística y sujetado con las pinzas que suponen su historia y el VAR (en LaLiga).

OPTIMISMO MODERADO

Koeman, tras ganar con solvencia al Ferencvaros, pidió tiempo para encajar todas las piezas de su proyecto. Es nuevo el sistema, son nuevos algunos jugadores, varios de ellos muy jóvenes, y también lo es el propio Ronald. El equipo ha jugado ratos de muy buen fútbol, huyendo de la improvisación con la que Zidane gestiona a los blancos. Ilusiona Ansu, cada día más, sorprenden Pedri y Trincao, Coutinho se está ganando una segunda oportunidad y Leo Messi, pilar sobre el que reposan las esperanzas culés, ha pasado página a lo vivido los últimos meses. En pocos meses de trabajo, el equipo da señales que permiten a la afición ser optimista. Moderadamente optimista, por lo menos.

Porque el juego de los blaugrana ha generado también dudas, sobre todo a nivel defensivo, y esto solo ha hecho que empezar. El plan de  Koeman necesita tiempo, algo que en el Barça escasea. La mejor manera de obtenerlo es ganar el Clásico y hacerlo de forma convincente, siendo superior a su rival, demostrando que la regeneración tras el 2-8 empieza hoy. Someter al Real Madrid, aunque sea en un Camp Nou vacío, sería lanzar un mensaje meridiano: “Hemos vuelto”.

Sezione: Primer equipo / Data: Sab 24 ottobre 2020 a las 12:50 / Fuente: Sport
Autore: Stefano Bentivogli
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