La decisión de Ronald Koeman de prescindir de Luis Suárez quedó certificada con su ausencia en la convocatoria para el amistoso de pretemporada ante el Nàstic. Salvo vuelco de última hora, que se quede finalmente a cumplir el año de contrato que le resta, el uruguayo dejará de ser jugador azulgrana y la dupla que formaba con Messi en los últimos seis años se romperá definitivamente. Será el punto y final a una sociedad letal.

El argentino y el uruguayo han coincidido en el Barça en las últimas seis temporadas. A lo largo de todo este tiempo, desde el primer partido el 25 de octubre de 2014 en un Clásico contra el Madrid en el Bernabéu, se han complementado a la perfección y juntos han acaparado el mayor porcentaje goleador de todos los atacantes que han pasado por el club. En este periodo de tiempo, Messi ha marcado 280 goles por los 198 de Luis Suárez. En total, 478 tantos de los 908 que el equipo azulgrana ha ido anotando en estos seis años, lo que supone un porcentaje del 52,64%. Entre los dos más de la mitad de la productividad goleadora culé. Antes de que llegara su amigo, Leo había disputado 437 partidos, anotando 363 goles.

El entendimiento entre los dos también se ha ido potenciando año tras año. Sólo hay que reparar en las asistencias con gol de una a otro. Más S uárez a Messi que de Messi a Suárez. El argentino le ha dado 39 pases de gol: 32 en Liga, 4 en la Copa y 3 en la Champions League. El uruguayo, en cambio, eleva la numeración hasta las 47 asistencias: 34 en Liga, 2 en la Copa, 9 en la Champions Leag ue y 2 en la Supercopa de España. Juntos, el uno al otro, han fabricado 37 de esos 478, lo que no está nada más. La campaña más productiva entre ambos a nivel de asistencias fue la segunda, la 2015-16, con 18 pases de gol: 10 de Messi a Suárez y 8 de Suárez a Messi. En 2017-2018 fueron 17 asistencias entre ellos: 7 de Messi a Suárez y 10 a la inversa. No hace falta ni que se vean para adivinar los movimientos.

La facilidad del charrúa para el desmarque y la genialidad del argentino para buscar líneas de pase y filtrar el balón ha sido la clave de su éxito. Una alianza ganadora que se fue multiplicando con el paso de los años y que nos dejó imágenes nunca vistas. Uno de los momentos más icónicos sucedió en el Barça-Celta (6-1) de Liga del 14 de febrero de 2016, cuando Messi lanzó un penalti ‘a lo Cruyff’. Toque suave hacia la derecha para que rematase con el interior del pie a gol. Sólo en Liga, los dos compartieron partidos en 176 ocasiones, con 129 victoria, 32 empates y 15 únicas derrotas. En total, 297 goles. Con el tiempo también han estrechado lazos. Son amigos y también vecinos. Y esa buena relación entre ellos ha jugado siempre a favor del Barça. Una contabilidad que Leo deberá iniciar ahora con Griezmann, Dembélé y los jóvenes Ansu, Trincao y Pedri. Ya en el partido de pretemporada se vio su asociación con todos. Con el hoy lesionado Ansu Fati ya se vio el año pasado.

Sezione: Primer equipo / Data: Mar 15 settembre 2020 a las 12:30 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
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