Poco importa que sean menores de edad. Diría que nada. Que no sean mayores de edad sólo lo nota Koeman porque Bori Fati acompaña a su hijo a los entrenamientos y a los partidos mientras que Pedri sube cada mañana al mismo taxi que le lleva a la Ciutat Esportiva. El canario tiene el mismo trato que cualquiera de los jugadores de la cantera del Barça que viven lo bastante cerca de Barcelona como para no tener que residir en La Masia.

17 años, menores de edad para casi todo pero menos para ponerse la camiseta del Barça y competir con los mejores por la titularidad. En el césped ni uno ni otro aparentan la edad que marca su DNI. Se suman años como si la experiencia fuera ligada a la edad. Levantan la mirada porque no tienen miedo. A nada. El desparpajo y el atrevimiento marcha unido a un profundo respeto hacia la figura del entrenador y a la profesión que han escogido. En las vidas de Ansu Fati y Pedri no hay espacio para las frivolidades, para las tonterías, les gusta demasiado lo que hacen.

Koeman los ve preparados para el clásico. Los ve preparados para enfrentarse al Real Madrid sin que les cambie el rictus. Ve preparados a estos dos futbolistas talentosos porque sabe que saldrán a jugar contra el Real Madrid sin presión. No les cambia la mirada. Tienen los dos totalmente interiorizado lo que representa ser jugador del FC Barcelona y saben además que el talento sólo es útil cuando lo pones al servicio del equipo.

El vestuario azulgrana ha entendido ya a estas alturas que la meritocracia mueve las decisiones de Koeman. Juegan los que mejor están. Juegan los que mejor entrenan. Y Ansu Fati está enamorado del gol y el amor es correspondido y Pedri es una auténtica delicia. Todo lo hace fácil el canario. con sutileza, sin maquillaje, natural.

Koeman escogerá para jugar ante el Real Madrid a los futbolistas que más lo merezcan. Y después está Griezmann, al que Koeman cree haberle dado oportunidades para liberarse de esa pesada losa que le ha impedido rendir hasta ahora en el Barça como el crack que es. Le ha dado oportunidades y hasta ahora no las ha aprovechado. Está contento con su actitud. su trabajo, le gusta mucho Griezmann . Le gusta como mima Antoine a Dembélé , quizá porque Koeman no está acostumbrado a repartir cariño, él es tosco, justo, nada zalamero, aunque en el mundo latino sea tan importante un abrazo.

Koeman aplaude a Griezmann cuando de forma natural sale a proteger a Ansu Fati tras la crónica revanchista de Salvador Sostres, relato clasista y equivocado porque para atacar a la alcaldesa Ada Colau y su política con los manteros utiliza el color de la piel de Ansu Fati .

Antoine sabe que es en el campo, en los entrenamientos, donde se ganará una nueva oportunidad de un técnico entusiasmado con dos futbolistas que sólo se nota que son menores de edad cuando llegan al campo de entrenamiento. Pedri con una bolsa de plástico donde lleva sus botas, Fati acompañado de su padre. No importa que tengan 17 años, tampoco que delante tengan al Real Madrid, estos chavales juegan a fútbol sin presión, sin florituras también, son puros

Sezione: Primer equipo / Data: Sab 24 ottobre 2020 a las 08:30
Autore: Stefano Bentivogli
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