El portero alemán Marc André Ter Stegen fue quien ejerció de capitán en el campo ante el Dinamo de Kiev. El meta se estrenó con el brazalete ante la ausencia en la expedición blaugrana de los cuatro capitanes: Messi, por descanso, y Sergio Busquets, Gerard Piqué y Sergi Roberto, por lesión. Pero si Ter Stegen fue el capitán en el campo, el verdadero líder del vestuario en Kiev fue el francés Antoine Griezmann.

El delantero francés, que salió del estadio de Kiev con la satisfacción de haber marcado un gol y poder celebrarlo con un bailecito, aún tuvo tiempo para organizar una celebración improvisada a Pedri en el autocar que les llevaba al aeropuerto tras el partido. El internacional cogió un micrófono y, ante la mirada estupefacta de sus compañeros, empezó a cantar a capela el cumpleaños feliz, al que pronto se unieron el resto de futbolistas.

Pedri, que celebraba su mayoría de edad, tuvo que soportar las bromas y chascarrillos de sus compañeros, según apunta el diario Sport. De hecho, este jueves tuvo que someterse al pasillo de collejas, antes de la sesión matinal, como marca la tradición.

Poco a poco el francés va asumiendo un rol que dejó aparcado tras su marcha del Atlético de Madrid. La sombra alargada de Messi le ha impedido muchas veces expresarse como un líder dentro del vestuario, pero no hay duda que el viaje a Kiev le ha servido para ganar enteros dentro de la plantilla. Ahora sólo le falta trasladar esos galones dentro del campo para acabar de ser el Griezmann del Atlético de Madrid.

Sezione: Primer equipo / Data: Ven 27 novembre 2020 a las 12:00 / Fuente: AS
Autore: Stefano Bentivogli
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