Al Barça 2020-21 se le está atragantando la planificación por donde casi siempre: por el central. Ha decidido prescindir del renqueante Umtiti , hacer negocio con la promesa Todibo y, así las cosas, con la Liga ya en marcha, Koeman sólo cuenta con Piqué , Lenglet y Araujo (con ficha del filial). Se espera poder fichar a Éric García pero el City no lo pone fácil. Con este panorama, el sábado descubrimos una nueva posibilidad. Muy interesante. En el último amistoso del Barça B, (0-5 en l’Escala), García Pimienta se sacó, en el segundo tiempo, un conejo interesante de la chistera. Pasó al capitán Mingueza al lateral derecho y colocó, de central, a Oriol Busquets . Un acierto. El bravo mediocentro, que mide 1,85, demostró una anticipación y una colocación inaudita. Planta, la tiene. Cuerpo, también. Que la salida de balón es su fuerte, lleva años demostrándolo. Tras su paso por la Eredivisie (cedido al Twente), el de Sant Feliu de Guíxols ha regresado al Barça con más empaque y experiencia. Seguro que no tiene los automatismos que requiere una posición delicada, pero con un master personalizado de Piqué, Busquets –ahora con 21 años- podría ser un central a tener en cuenta. Como medio centro, es ya un jugador con nivel para muchos equipos de Primera. Nos lo quitarán de las manos

Sezione: Primer equipo / Data: Mar 29 settembre 2020 a las 18:00 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
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