El Barça sobrevivió al derbi con un solitario tanto de Luis Suárez. Una victoria por la mínima que sigue dándole opciones al título. Y aunque el juego no cuajó como en Villarreal, el vestuario desprendía una satisfacción generalizada. Pero no todos estaban contentos del todo. A Ansu Fati le quedó un regusto amargo. Estaba triste, abatido y cabizbajo por su expulsión, la primera de su corta carrera. “Se sentía mal, muy mal”, cuentan a MD. Acababa de entrar para revolucionar el partido en la segunda parte y en pocos minutos, esos planes se venían abajo. Suerte que se había ganado. Le dolía por sus compañeros, “por sus hermanos mayores”, a los que dejaba en inferioridad. Todos ellos trataron de animarle y de restar trascendencia a la jugada y de aconsejarle. Es cuestión de aprender.

El derbi no pintaba bien en el descanso. La defensa de cinco del Espanyol coartaba al Barça. Con el título en juego, Quique Setién decidió jugársela con cuatro delanteros, dejando a Semedo en el banquillo y dando entrada al siempre inspirado Ansu Fati, que venía de marcar al Villarreal. Pero a los cuatro minutos, sus planes se vinieron abajo. Llevado por la tensión del momento, el joven canterano trató de pugnar por un balón levantando en exceso la pierna. Lo tocó ligeramente pero no pudo, sin embargo, evitar que impactara en la pierna de Calero. La tarjeta amarilla inicial mostrada por el árbitro pasó a ser roja después de revisar las imágenes. El Barça se quedaba con uno menos. Suerte que segundos después Pol Lozano cometía el mismos error.

Ansu Fati no dejó de darle vueltas a la jugada. La repasaba una y otra vez mentalmente. Sólo había ido a luchar por un balón, nunca a hacer daño a un rival. Por supuesto que no. Eso nunca se le había pasado por la cabeza. Había tocado primero el balón. Se lo quiso decir al árbitro pero estaban los capitanes. Era su primera roja. Nunca antes le habían echado por juego peligroso.

El vestuario le arropó desde el primer minuto. “De esta experiencia se aprende”, le dijeron. Todos trataron de animarle, de minimizar la acción. El primero fue Messi, pero uno de los que estuvo más encima de él fue Rakitic. El mensaje fue el mismo. “Hay que mirar hacia adelante”. No había por qué culparse. El jugador se perderá el siguiente partido ante el Valladolid. Salvo en el encuentro ante el Athletic, Ansu ha entrado en todas las convocatorias y en las que no la hecho ha sido por culpa de unas molestias físicas

Sezione: Primer equipo / Data: Ven 10 luglio 2020 a las 15:00 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
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