Acorralado y sin recursos, Ronald Koeman se vio obligado el pasado 24 de noviembre a tirar del filial para poder alinear a una defensa decente ante el Dinamo de Kíev. Era el 24 de noviembre de 2020. En la capital ucraniana, más allá de un frío que calaba en los huesos, pudimos presenciar el estreno de un chico de esos que denominan 'made in' Barça. Vistiendo los colores azul y grana desde Benjamín B, este chico de 21 años pudo verse superado por las circunstancias, triturado por la enorme responsabilidad de debutar con el primer equipo, de su equipo, en un duelo de Champions, como titular y con puntos importantes en juego.

Las lesiones de Piqué y Araujo no le habían dejado otra opción a Koeman, que había apretado hasta última hora para traer a otro central antes del cierre de mercado de verano. Quien sabe cómo sería ahora la vida de Óscar Mingueza si eso hubiera ocurrido. En cualquier caso, el estreno fue soñado. 0-4 y un camino que solo había hecho que plantar su primera semilla. A pesar de esa buena actuación, nadie podía imaginar que un mes y medio después el de Santa Perpetua de la Mogoda acumularía ya 11 encuentros oficiales y 704 minutos con la casaca del FC Barcelona.

No ha dejado de evolucionar y de mejorar, día tras días, entrenamiento tras entrenamiento. Tanto, que Koeman confía ahora plenamente en él. Sin duda el técnico neerlandés, en su día uno de los mejores centrales del planeta, está siendo clave en todo este proceso. Frente al Granada pudimos ver la versión más 'desatada' del vallesano. Mandando, jugando con criterio, ordenando. Suelto y adaptado a este nuevo rol que le ha deparado la vida. Con ganas de agarrar esta responsabilidad y de no dejarla escapar. No cometió errores, sacó el esférico siempre con acierto. Estuvo atento al corte. Corrigió cuando tocaba y escuchó (sobre todo a Ter Stegen, que está muy encima de él). El alemán ejerce de capitán y su voz es la que más se oye en este nuevo fútbol donde poder plantar la oreja y escuchar la sinfonía del verde es el nuevo lujo sin el tan añorado ambiente de la gente.

Óscar no se conforma. Quiere seguir creciendo. No ha dejado de hacerlo desde que unos técnicos del Barça se presentaron en su pueblo a ver un partido de fútbol siete hace 15 años.

Sezione: Primer equipo / Data: Mar 12 gennaio 2021 a las 13:00 / Fuente: Sport
Autore: Stefano Bentivogli
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