Dembélé saltó al campo en el minuto 61 ante el Ferencvaros. El escenario se presentaba idóneo para sus virtudes: un 3-0 a favor y con espacios abiertos, con un rival desordenado y con síntomas evidentes de fatiga. Sin embargo, la expulsión de Piqué, cambió el escenario diametralmente. Colgado en la banda derecha, con Dest como interlocutor, el delantero supo asumir su responsabilidad, dando una enorme asistencia a Pedri para que marcara el cuatro gol y rubricando la faena con el quinto tanto, tras un pase generoso de Messi.

Hacía más de un año que Dembélé no cantaba un gol. Concretamente desde el 6 de octubre del 2019, en un Barcelona-Sevilla en el Camp Nou, donde el delantero francés marcó el tercero. Partido, por cierto, donde acabó expulsado.

Y es que un mes y medio después, el jugador se lesionaba de gravedad en un partido de Champions ante el Borussia de Dortmund, que le obligaba a pasar por el quirófano y estar casi siete meses fuera de los terrenos de juego.

En todo caso, el balance de Dembélé en el Barcelona es ciertamente desolador. Desde que fichó por el verano del 2017, a bombo y platillo al ser en aquel momento el jugador más caro de la historia del club, con un coste total de 140 millones, acumula un total de nueve goles con la camiseta blaugrana. Sin duda, decepcionante, y más aún si estamos hablando de un delantero. De hecho, sacando la calculadora, el promedio goleador de Dembélé es un tanto cada 128 días, o hablando en planta, un gol cada cuatro meses.

Es verdad que las lesiones le han dejado más fuera de los terrenos de juego que dentro, pero también es cierto que marcar cinco goles en LaLiga y cuatro en la Champions no son números para un delantero de alto nivel. De hecho, la temporada pasada sólo marcó un tanto, el ya comentado ante el Sevilla en el Camp Nou de LaLiga.

Ahora Dembélé está siendo observado con lupa desde todos los frentes. Por el club, que está molesto con el jugador por su negativa a aceptar la oferta del Manchester United; por su entrenador, que esperaba que la marcha de Dembélé le abriera las puertas a Memphis Depay, un fichaje deseado por Koeman; por sus compañeros, que miran con incredulidad cómo el francés sigue teniendo problemas para cumplir con los horarios; y por el entorno, que consideran al francés el paradigma de los errores a la hora de fichar de Bartomeu.

Está claro que Dembélé aún no se ha ganado la titularidad con Koeman y que le queda un largo recorrido para convencer al holandés, pero el partido ante el Ferencvaros marcar el camino de su redención. Si las lesiones le respetan y el delantero asume sus responsabilidades como un profesional, aún está tiempo para hacer acallar todas las críticas, que llegan desde dentro y fuera del club. Y es que el crédito de Ousmane lleva tiempo en números rojos...

Sezione: Primer equipo / Data: Gio 22 ottobre 2020 a las 12:30 / Fuente: AS
Autore: Stefano Bentivogli
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