Desde que en 2008, con apenas 6 años, llegó con su familia a Herrera, un municipio de Sevilla, hasta su desembarco en La Masia con 10 en 2012, el fichaje de Ansu Fati atravesó un camino de curvas, algunas muy empinadas. El trabajo organizativo y estructural de la cantera del Barça de entonces permitió adquirir a la última gran joya de la cantera azulgrana, de la que hoy habla todo el mundo, por su magnífica irrupción en la temporada 2019-2020 y por su arranque espectacular en la 2020-2021. El mérito es de todos los que participaron.

El fichaje tiene su punto de partida cuando el club azulgrana contrató a su hermano B raima. German Vaya, ‘Mani’, un carismático ojeador del club con años de experiencia y numerosos ‘fichajes’ culés a sus espaldas, dio el visto bueno al centrocampista y advirtió de que su hermano Ansu prometía de verdad. Durante el primer año estuvo muy pendiente del menudo jugador.

La familia, muy modesta, había llegado a la localidad andaluza en 2008 procedente de Guinea Bissau. Su padre lo hizo un tiempo antes para trabajar en un vertedero municipal, en la Renfe y como chófer del alcalde de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo. Veía a sus hijos sólo en verano. ‘Mani’ seguía sin quitarle el ojo al chaval. Ansu empezó a jugar pronto en la Escuela Peloteros de Herrera, cuyo director deportivo, José Luis Mena, es socio del Barça. Allí, en 2009, le hicieron su primera ficha como futbolista.

En 2010, el Sevilla le incorporó a su cantera pero como despuntaba por su gran talento, pronto aparecieron los grandes clubs. Betis, Zaragoza yclaro, Real Madrid y Barça. Jose Antonio Valdivieso, coordinador de Andalucía entre 2011 y 2020, y el propio ‘Mani’ fueron dando los pasos necesarios hasta elaborar en 2012 el informe definitivo con la sentencia a pie de página que decía: “Para firmar FCB”, que es así como se cierra la carpeta de los futuros fichajes. “Era diferente a todos. Podía con los chicos de mayor edad. Marcaba tantos goles que acababa decidiendo los partidos. Lo que más me sorprendió era su personalidad”, explica Valdivieso a MD.

Fue cuando intervino, Albert Puig, entonces coordinador de la cantera del Barça, que viajó en varias ocasiones a Sevilla para convencer a sus padres. Su presencia en la operación resultó clave. “Lo fichó el Sevilla. Estuvieron allí medio año hasta que me llegaron informes de que jugaba muy bien. Lo fuimos a ver. Me encantó”, comenta a este diario. El problema fue “sacarlos de allí”. “El Madrid su puso por en medio. Me moví hablando con su entorno, hablando con el alcalde, con la Escuela Peloteros, que era la escuela con la que había empezado en los primeros tiempos. Hice dos o tres visitas a su casa, hasta que convencí al padre de que el mejor proyecto era el del Barça”. El Madrid le daba más dinero y “nosotros le hacíamos una manutención pura y dura”. Braima ya estaba en La Masia.

El Barça logró su fichaje después de una última reunión una tarde en la casa de los padres. Albert Puig, con Valdivieso a su lado, logró firmarlo ante la atenta mirada del propio Ansu, atónito ante todo lo que sucedía. Todo se encalló cuando el Sevilla hizo “una retención de su ficha de benjamín”. “No se había visto nunca porque consideraba que era muy joven para venir”. Como el Sevilla no le daba permiso y con el consentimiento del club, ‘Mani’ ayudó al padre a enviar a la Federación andaluza una carta (foto) solicitando que le dejaran libre. Lo logró.

Pero mientras no llegaba el trámite, “lo dejamos en Herrera y cada tres o cuatro meses venía a la Masia y se iba adaptando. Ya de Alevín de primer año se incorporó”. De la misma generación que Eric Garcia, con el que puede reencontrarse, y Take Kubo. Puig puso especial énfasis en que el Barça tratara con cuidado toda la situación y su contratación. “Nuestro trabajo no es tan importante descubrir a los jugadores y ficharlos, sino formarlos, educarlos y guiarlos en su crecimiento”. Y con Ansu lo han conseguido. Un éxito de la cantera.

Sezione: Primer equipo / Data: Mar 29 settembre 2020 a las 17:30 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
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