En el Barça se ha instalado la inquietud por las numerosas recaídas musculares que han asolado el vestuario blaugrana en este inicio de curso. Cuatro jugadores han recaído en cuatro meses de competición, una cifra tan anómala como insostenible.

El primero en sufrir una recaída de manual fue Leo Messi, que se rompió el sóleo de la pierna derecha en su primer entrenamiento de la temporada el 5 de agosto. Cuando estaba a punto de reaparecer, tuvo que empezar de cero al abrirse la cicatriz. Después de Messi, le llegó el turno a Luis Suárez. El charrúa se rompió el sóleo de la pierna derecha en el primer partido de Liga ante el Athletic el 17 de agosto. Volvió a lesionarse en el campo del Levante. Jordi Alba fue el caso más flagrante de recaída, ya que hasta el mismo club lo reconoció en el comunicado médico oficial. El defensa se rompió ante el Borussia de Dortmund y un mes más tarde volvía a lesionarse en la zona.

Dembélé fue el último. El delantero francés se rompió el bíceps femoral de la pierna derecha el pasado 27 de noviembre en el mismo sitio que se lesionó a final de la temporada pasada. También cayó en Bilbao. La rotura es de casi siete centímetros y afectó al tendón. Diez semanas de baja.

Sezione: Primer equipo / Data: Mer 04 dicembre 2019 a las 22:00 / Fuente: AS
Autore: Stefano Bentivogli
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