Leo Messi ha marcado un antes y un después en el balance histórico de los duelos ligueros entre el FC Barcelona y el Real Madrid. Hasta que en el año 2005 el argentino disputó su primer Clásico, los blancos habían ganado 65 veces, por 58 victorias azulgrana. Actualmente el Madrid se impone por la mínima (73-72), gracias al triunfo del mes de marzo en el Bernabéu. Eso quiere decir que desde que está Messi, el balance es claramente favorable al Barça.

Desde su debut en un Clásico en noviembre de 2005, Messi se ha medido en Liga ya 27 veces al Real Madrid, con un balance envidiable: 14 victorias, seis empates y siete derrotas.

Leo Messi es el gran dominador de la historia del Clásico. Es el máximo goleador en el acumulado de todas las competiciones y con su incidencia en la contienda entre Barça y Madrid comenzó a cambiar el signo de un enfrentamiento que durante décadas había dominado el club blanco, con breves períodos de supremacía azulgrana.

Las exhibiciones del argentino, con momentos estelares, han sido continuadas en la última década, con goles y celebraciones emblemáticos, tanto en el Bernabéu como en el Camp Nou, y también con momentos electrizantes.

El primer ‘hat-trick’

Aunque Messi formó junto a Ronaldinho y Eto’o la delantera que aniquiló al Madrid en 2005 con un 0-3 espectacular, el protagonismo fue aquella tarde para Ronnie. El primer Clásico con un super-Leo decisivo fue el del Camp Nou en la Liga 2006-07: 3-3 con ‘hat trick’ de Leo que, aunque no sirvió para ganar el título, queda como el primero del argentino contra el Madrid. Para la historia, la celebración besando el escudo.

Leo marcó un gran gol que acabó con Cannavaro estrellándose en el poste derecho de la portería del Gol Nord del Camp Nou en el 2-0 de la primera vuelta de la Liga 2008-09, tras superar un marcaje violento y escalonado de todos los defensas por turnos (se daban el relevo cuando uno era amonestado) ordenado por Juande Ramos.

Y también fue protagonista absoluto, con dos goles y liderando el recital del equipo azulgrana, en el 2-6 del 2 de mayo de 2009. En aquella ocasión, el crack argentino festejó sus goles levantando la camiseta y mostrando un mensaje de apoyo a los niños que sufren el ‘Síndrome X Frágil’, una discapacidad intelectual hereditaria.

En la temporada 2010-11, Barça y Madrid se enfrentaron cuatro veces entre el 16 de abril y el 3 de mayo, entre partido de Liga (1-1), final de Copa del Rey (triunfo madridista con atraco de Undiano Mallenco) y la semfinal de Champions. En la semifinal europea, el Barça ganó por 0-2 en la ida en el Bernabéu con dos goles de Leo, uno de ellos, el segundo, considerado uno de los mejores de su etapa en el Barça.

Las ‘guerras’ con Mourinho y Pepe

En la siguiente temporada, la rivalidad con el Madrid de Mourinho vivía un momento álgido y el técnico portugués la avivó con acciones tan repugnantes como meter el dedo en el ojo a Tito Vilanova en la vuelta de la Supercopa de España, en la que tuvo un gran protagonismo: Leo marcó el segundo gol azulgrana del 2-2 de la ida pese a llegar sin preparación y, en la vuelta, marcó dos goles. El segundo, que evitó la prórroga, en el minuto 88, fue el que originó la tangana por mal perder que acabó con el ‘dedazo’ en el ojo.

Aquella misma temporada, el Barça bailó al Madrid en Liga (1-3) y, en cuartos de final de Copa, el Barça ganó por 1-2 en el Bernabéu, en la ida. Leo no marcó, pero fue agredido salvajemente por Pepe, que pisó con total impunidad arbitral a Messi cuando éste estaba en el suelo. Pepe compitió aquel año con Mourinho a ver quién cometía la mayor atrocidad.

Messi volvió a lograr un ‘hat trick’ contra el Madrid, esta vez en el Bernabéu, en la temporada 2013-14, con el Tata Martino en el banquillo, en otro gran partido de Leo y otra foto besando el escudo. Y sus dos actuaciones más memorables de los últimos años corresponden a las Ligas 2016-17 y 2017-18. El 23 de abril de 2017, Diada de Sant Jordi, marcó en el último segundo el gol que suponía un 2-3 que daba esperanzas al Barça de Luis Enrique. Lo celebró mostrando su camiseta a la grada del Bernabéu.

Y el 23 de diciembre de 2017 ofreció otro recital (0-3) y dejó otra foto icónica de celebración, en aquel Clásico que se jugó a mediodía. Marcó de penalti y se hinchó a dar asistencias de gol. Alzó sus brazos al cielo lanzando un beso con las dos manos después de inclinarse.

La temporada pasada Messi se quedó sin marcar ante el Madrid, ya que los azulgrana cayeron en el Bernabéu y el duelo del Camp Nou acabó con empate a cero. Esta vez el argentino quiere reencontrarse con el gol ante el Madrid, una de sus víctimas favoritas, y establecer de nuevo el empate a 73 en el balance general de los Clásicos.

Sezione: Ex barcelonistas / Data: Mer 21 ottobre 2020 a las 14:00 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
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