El jueves 1 de octubre se celebrará el sorteo de la fase de grupos de la Champions 2021. Para esa fecha, la UEFA debe tomar una decisión sobre un tema que, todavía hoy, está estudiando. Tanto en la Champions como en la Europa League, la UEFA está valorando jugar todos los partidos de la fase de grupos a puerta cerrada. ¿El motivo? No favorecer los clubes locales que puedan tener público y, por el contrario, perjudicar a los equipos que por las normas del COVID de su país, los aficionados no puedan acudir a sus estadios.

La UEFA es consciente del agravio que significó, en la improvisada temporada pasada, que cuatro partidos de octavos de final tuvieran que jugar la vuelta a puerta cerrada cuando, en la ida, el Nápoles o el Madrid -por poner dos ejemplos- sí gozaron del calor de la afición durante el encuentro de ida. Ante esta situación, surge un nuevo debate que la UEFA debe dilucidar en 10 días. Si un país -pongamos Alemania- sí deja entrar un % del aforo a su estadio y ahora le obligan a jugar la Champions a puerta cerrada, ¿se compensará económicamente a ese equipo por el perjuicio hacia su afición que, pudiendo acudir, se tendrá que quedar en casa por la norma de la UEFA? Un lío. Debe primar, ante todo, la equidad deportiva. O todos o nadie. Parece que el “nadie” se va a imponer.

Sezione: Champions League / Data: Mer 23 settembre 2020 a las 09:30 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
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