La hostilidad no asusta a Griezmann

02.12.2019 17:30 de Stefano Bentivogli   Ver lecturas
Fuente: Mundo Deportivo
La hostilidad no asusta a Griezmann

Parecía una de esas películas en las que el final se intuye desde el principio por mucho que el director intente darle algunos giros inesperados a la trama: el jugador visitante odiado por la afición local por su reciente marcha voluntaria del club, silbado e insultado con cánticos graves y sancionables, acaba siendo el verdugo de su ex equipo con un gol. Ha pasado tantas veces en el mundo del fútbol que ni siquiera el título es original. ‘El gol del ex’, le llaman. Pero Antoine Griezmann todavía no está para acaparar tanto protagonismo del Barça.

El delantero francés peleó incluso en zonas defensivas, trabajó para que Trippier no subiera con comodidad, ayudó en la presión alta con disciplina, tácticamente obedeció las órdenes de Ernesto Valverde, posicionalmente equilibró al equipo, se desmarcó creando huecos para sus compañeros (como en la jugada decisiva), se aisló del ambiente hostil hacia su persona. Pero el gol todavía le cuesta más de lo que le gustaría. Quedó la duda de si lo hubiera celebrado. No era su intención, pero después de escuchar los cánticos de “¡Griezmann muérete!”, antes y durante el partido, se hubiese entendido un cambio de opinión.

Pudo ser el héroe, pero no conectó bien una volea solo ante Oblak

Lo cierto es que el héroe del Barça en el Metropolitano fue Leo Messi, el de siempre, pero también pudo serlo Griezmann. En el minuto 68 no conectó bien una volea con la pierna izquierda cuando estaba solo ante Oblak. Luis Suárez le había habilitado tras un contragolpe diabólico de Messi. Ya había buscado el gol recién comenzada la segunda parte con un disparo con la derecha desde la esquina del área grande que atrapó Oblak sin problemas.

Es evidente que su química con Messi y Suárez ha mejorado dentro del campo. Se aprecia en los gestos y en el juego. Y el gol que logró el pasado miércoles tras gran asistencia del ‘10’ en la Champions League ante el Borussia Dortmund, el primero en la competición europea tras los cuatro que lleva en Liga, se entendió como el de su despegue definitivo justo antes del regreso al Wanda Metropolitano. Todo parecía dispuesto para su salto al primer plano. No fue así. Tendrá más oportunidades.

Lo que sí estaba preparado era un recibimiento hostil a Griezmann. Durante las dos horas previas al partido, su placa de ex jugador fue mancillada de forma progresiva. Unas latas de cerveza, unos escupitajos, pisotones varios, una cruz, un par de ratas de peluche...

Cuando Griezmann saltó al césped para calentar, un grupo numeroso de aficionados colchoneros que ya estaban en la grada, pese a la lluvia, comenzaron con el “¡Griezmann muérete!” que luego se escuchó durante el partido y que la Comisión de Antiviolencia deberá analizar y sancionar. Una pancarta sí aportó un mensaje menos agresivo: “Querían tener un nombre y se te olvidó ser hombre”.

El francés vistió de rojiblanco entre 2014 y 2019 tras jugar en la Real Sociedad desde 2009. Se marchó al Barça dejando en las arcas del club colchonero los 120 millones de euros de su cláusula de rescisión. Incluso el Atlético ingresará 15 más por derechos de varios jugadores. Pero no le perdonan que quisiera irse. Por lo menos se libraron de un ‘gol del ex’ que temieron durante el partido. Pero esta era otra película, la de Messi.