El Barça ha recuperado el liderato de LaLiga Santander después de la goleada contra el Eibar en el Camp Nou, con un inspirado Leo Messi llevando en volandas al equipo culé, y ahora tendrá el reto de mantener su nivel en la ida de los octavos de final de la Champions League contra el Nápoles, un partido exigente y en el que habrá que ver si los azulgrana pueden mejorar su balance negativo en los últimos desplazamientos en las eliminatorias de la máxima competición continental.

Desde que se conquistó la Champions en Berlín en 2015, el Barça ha tenido muchas dificultades para sacar sus partidos adelante cada vez que ha viajado por Europa y así lo muestran los resultados que han conseguido los azulgrana a domicilio. Tan solo vencieron en la ida de los octavos de final de la campaña 2015/16 frente al Arsenal (0-2, con un doblete de Messi) y en la ida de los cuartos de final del curso pasado, cuando derrotaron al Manchester United con un gol en propia meta de Shaw.

El resto de partidos invitan poco al optimismo, con derrotas tan dolorosas como el 4-0 con el París Saint-Germain -pese a que después se logró una gran remontada-, el 3-0 ante la Juventus, el 3-0 en Roma y el 4-0 contra el Liverpool. Una eliminación en los cuartos de final de la temporada 2015/16 a manos del Atlético de Madrid (2-0) y empates ante Chelsea (1-1) y Olympique Lyon (0-0) son los otros precedentes, dejando un balance desfavorable de dos victorias, dos empates y cinco derrotas.

Falta de gol

Uno de los grandes problemas que ha tenido el Barça fuera de casa en Champions League ha sido la preocupante falta de acierto ante la portería rival, con Luis Suárez como reflejo. El uruguayo, que no estará en Nápoles al estar recuperándose de la operación en el menisco que se hizo a principios de enero, se pasó cuatro años y un mes sin marcar a domicilio en Europa, hasta que el pasado 23 de octubre marcó frente al Slavia de Praga puso fin a su mala racha.

En las eliminatorias el dato es preocupante, ya que solo Leo Messi, con tres tantos, ha sido capaz de marcar como visitante en Champions. Además, en dichas eliminatorias, el Barça no ha estado nada sólido en defensa y ha encajado la friolera de 17 goles en nueve encuentros, casi dos por partido.

Queda claro que el Barça debe mejorar en su producción tanto en ataque como en defensa si no quiere ver como el Nápoles, en clara mejoría en las últimas semanas, los pone contra las cuerdas. Cuando empiece a rodar el balón en San Paolo saldremos de dudas.

Sezione: Primer equipo / Data: Mar 25 Febrero 2020 a las 20:00 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
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