Hace falta descanso

13.02.2018 15:15 de Giusi Zaffiro Twitter:   artículo leído 141 veces
Fuente: Sport
Hace falta descanso

El empate a cero ante el Getafe debe considerarse hoy un accidente en medio de una trayectoria impresionante en la Liga, con 18 victorias y 5 empates. Es verdad que en los tres últimos partidos el equipo ha cedido margen respecto a su imagen y, también, con sus perseguidores pero también es cierto que el calendario está empezando a pasar factura. La Copa desgasta y más tras dos eliminatorias tan duras como las luchadas ante el Espanyol y el Valencia. El Barça está agotado. ¿Hasta qué punto? Veremos, porque todavía le queda mucho camino por recorrer…

Ernesto Valverde quedó aturdido ante lo que sucedió en la Supercopa de España, más por las sensaciones que por los resultados, que también. El adiós de Neymar y el rendimiento del equipo le obligaron a hacerse fuerte en sus principios futbolísticos, renunciando al 4-3-3 y dándole consistencia defensiva y fiabilidad al conjunto con la introducción de un cuarto centrocampista. Consciente de lo que supone cada derrota en can Barça, Valverde se protegió alineando a los mejores un día tras otro. Hasta hoy, en que la columna vertebral da señales de cansancio. Es evidente que alguien falló en la planificación de la plantilla y que hoy Valverde lo está sufriendo. Piqué y Umtiti ya han padecido lesiones; Sergio, Rakitic e Iniesta lo juegan todo, y Messi y Luis Suárez son parte del escudo de la camiseta. Siempre deben estar. ¿Consecuencia? Que es imposible estar fresco, entonado y motivado.

Ante el Getafe, sin Messi pletórico, no hubo felicidad. Con él, cansado, el equipo se bloquea. Y si encima fallan las piernas –porque la cabeza está agotada–, no hay salidas alternativas. Y una cosa más: empieza a calar la idea de que el Barça estresa al rival durante la primera parte para rematarlo en la segunda, pero esto solo es así si los azulgranas son capaces de agotar a su rival haciéndole correr tras el balón con un ritmo alto en la circulación y si la intensidad en la presión post-pérdida es todavía superior. Entonces, sí. Como ante el Getafe, no. Las estadísticas, sin el esfuerzo, se deshacen.

Así que, descanso. El Barcelona necesita descanso. Y esta semana, como si el destino le debiera una, le otorga seis días sin partido. Para parar. Para relajarse. Para recuperar energías. Para volver a los orígenes. Y, también, para que especialmente Coutinho y Dembélé tomen las clases particulares que sean necesarias para ponerse a la altura de sus compañeros más destacados. Ahora mismo no están… y pronto, muy pronto, el vestuario los va a necesitar como el aire.