El 'calvario' de André Gomes

13.03.2018 12:15 de Giusi Zaffiro Twitter:   artículo leído 219 veces
Fuente: Sport.es
El 'calvario' de André Gomes

La historia del Barça está repleta de futbolistas que han fracasado por no soportar la presión. Futbolistas, algunos de ellos, de gran calidad. Fichados como cracks. Estrellas en cualquier otro equipo. E incluso en sus selecciones. Pero que no han podido o no han sabido asumir el peso de la camiseta blaugrana. 

Posiblemente, el caso de Vítor Baía sea uno de los más paradigmáticos. El portero fue fichado como número uno del mundo y acabó hundido, llorando bajo la portería del Camp Nou, después de encajar cuatro goles del delantero del Atlético Milinco Pantic. Curiosamente, un compatriota de Baía, André Gomes, parece encontrarse en las mismas circunstancias.
Gomes reconoce, en una magnífica entrevista a la revista ‘Panenka’, que está viviendo un auténtico “infierno”, que “las sensaciones que tengo en los partidos son malas” y que, incluso, “tengo miedo a salir a la calle por vergüenza”. Tremendo que un privilegiado de la vida como el centrocampista portugués pueda ofrecer una visión tan dramática de su estado anímico.
Pero es que los futbolistas, aunque a veces no lo parezca, también son humanos. Y como tales, tienen debilidades. Miedos. Frustraciones. El dinero (y la fama) no lo es todo. Aunque a los que no tenemos ni una cosa ni la otra nos parezca todo lo contrario. 
El calvario de André Gomes (que culminó con los pitos de los propios aficionados culés en el último partido en el Camp Nou) es una demostración más de que para jugar en el Barça se necesita mucho más que ser un extraordinario futbolista. Se necesita, sobre todo, personalidad y carácter para afrontar todo lo que significa la camiseta blaugrana. Y el centrocampista portugués (como antes Vítor Baía u otros muchos) tal vez no tenga ni esa personalidad ni ese carácter.    
Y para acabar, mi felicitación a la revista ‘Panenka’ y a Aitor Lagunas por su entrevista a André Gomes. Pocas veces un futbolista del Barça se abre tan desgarradoramente como lo ha hecho el portugués. Y eso es mérito tanto del entrevistado como del entrevistador. La repercusión de las palabras del jugador blaugrana son la mejor muestra del tremendo impacto de la entrevista. Sana envidia.