El Barça, 'hackeado'

14.06.2019 15:30 de Stefano Bentivogli   Ver lecturas
Fuente: Marca
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El Barça, 'hackeado'

Aunque la marcha de Antoine Griezmann al Barcelona era un secreto a voces, había cierta intriga por saber cómo sería anunciada. Estaba claro que los azulgranas tenían que esperar a que acabara este mes, fecha en la que la cláusula de rescisión del francés baja a 120 millones de euros, para poder mover ficha, al menos de forma oficial. Sin embargo, todo saltó por los aires cuando el consejero delegado del Atlético de Madrid dio la noticia desde su asiento en la plaza de toros de Las Ventas. El factor sorpresa desaparecía.

No sólo eso. El Barça perdía la iniciativa en el anuncio de uno de sus fichajes más importantes en los últimos años. Un error de cálculo, una falta de coordinación con el mandatario colchonero que dejó en evidencia a los azulgranas.

El mensaje que le llegó al aficionado culé el miércoles por la noche es que el Barça no era capaz de manejar los tiempos ni a la hora de anunciar sus fichajes. Eso, en plena crisis de credibilidad de su directiva y con el malestar que genera la posibilidad de que Matthijs de Ligt termine dándole calabazas a los catalanes.

Con la guardia baja

El anuncio cogió totalmente desprevenidos a los mandatarios barcelonistas, que se encontraban a otra cosa. Desde hace tiempo se ha instalado en Can Barça un debate sobre la idoneidad de un fichaje que, a tenor de lo que dijo Gil Marín, ya está hecho.

Lo cierto es que el Barça lleva tiempo trabajando en intentar preparar el desembarco de Antoine en el Camp Nou de la manera menos traumática posible. Hay dudas entre los mandatarios azulgranas sobre si su contratación es un acierto. Si está bien firmar a un jugador que el año pasado dejó al club con un palmo de narices. También en el vestuario y entre los aficionados.

Y era en eso, precisamente, en lo que estaba metido el club cuando saltó la noticia. Se estaba tratando de limar las asperezas de un sector del vestuario barcelonista que no ve con buenos ojos la llegada de Antoine. El año pasado todos le esperaban con los brazos abiertos, pero este curso hay reticencias al respecto.

A algunos jugadores no les sentó bien cómo transcurrieron los acontecimientos el curso anterior. Ya no sólo por las calabazas que Griezmann le dio al Barça, sino por cómo se comunicó. Sobre todo, teniendo que a algunos futbolistas ya se les había asegurado que el francés estaba cerrado.

Sabedores de la situación, empleados del Barça se esmeraban en resolver esa situación. En hacer entender a todos que, con Griezmann, el Barcelona será un equipo más fuerte y con más opciones de ganarlo todo el próximo curso.

La opinión pública

Tres cuartas partes de lo mismo le pasa al club con su afición. Conocedores de que existía malestar entre los culés por lo acontecido con Griezmann el verano pasado, se estaba buscando la manera de gestionar su llegada de una manera que no levantara ampollas. Con el anuncio de Gil Marín, se le ha arrebatado a los catalanes la posibilidad de preparar el terreno. También en este aspecto, el Barcelona ha perdido la iniciativa.

Así las cosas, sólo queda ver cómo se resolverá la situación, cómo comunicará el Barcelona la noticia que ya todo el mundo conoce gracias a la exclusiva de Gil Marín. Como mínimo, disponen de un par de semanas para encontrar la mejor manera de hacerlo.