Dembélé y su desquiciante lado oscuro

08.10.2019 11:30 de Stefano Bentivogli   Ver lecturas
Fuente: Marca
Dembélé y su desquiciante lado oscuro

Ernesto Valverde apostó por Dembélé dejando al megafichaje de este verano en el banquillo. Alguno puede pensar que era un cachete porque Griezmann no está todavía a un gran nivel, pero da la sensación que fue una decisión deportiva teniendo en cuenta que por las lesiones de sus compañeros había tenido que jugarlo todo.

Así que el turno fue para Dembélé. Y cuando Ousmane está jugón, es una maravilla. Lo demsotró en los primeros 45 minutos en los que estuvo muy activo, desbordando por banda, presionando y realizador . Su gol es un reflejo del mejor Dembélé: rápido, manejo preciso de ambas piernas y finalizador. Un partido que ponía las cosas difíciles a Valverde para elegir en próximos choques y con el Clásico a la vuelta de la esquina.

Fue entonces cuando apareció la otra cara de Dembélé, esa que genera tanto rechazo en la afición e incluso sus propios compañeros. En la reanudación tácticamente no fue el mismo, perdió balones fáciles y sus remates fueron pésimos. Lo peor sucedió al final. Después de la expulsión a Araujo le dijo algo a Mateu y también vio la roja. Una niñería que le costará seguramente el Clásico. Parece que este chaval nunca va a aprender. Con lo buen jugador que es.

En el Barcelona tienen que convivir diariamente con este lado oscuro de Dembélé. Su comportamiento infantil empieza a ser desquiciante para todos. Ha trascendido su afición por quedarse hasta las tantas de la noche jugando a los videojuegos o viendo series; se ha quedado dormido en varias ocasiones; no acude a pruebas médicas programadas por el club; no sigue la alimentación adecuada para un deportista de élite...

Y ahora resulta que se autoexpulsa en un partido ganado (4-0) ya en el marcador) y cuando faltaban un par de minutos para la conclusión. En Can Barça ya no saben qué hacer con él.