Dembélé, desorientado: 13 pérdidas en 27 minutos

 de Giusi Zaffiro Twitter:   artículo leído 87 veces
Fuente: AS
Dembélé, desorientado: 13 pérdidas en 27 minutos

Ousmane Dembélé perdió 13 balones en 27 minutos del Barça-Getafe según datos de Opta. La cifra, atronadora, evidencia la desconexión del francés, desorientado y sin ningún tipo de lazo con los automatismos del Barcelona a día de hoy. Ninguna de las decisiones de Dembélé desde que apareció en el campo fue buena. Apenas un centro a última hora que no encontró rematador. Sus conducciones con la izquierda dejan el balón lejísimos de su control. Sus regates no son efectivos. Sus pases llegan pronto, tarde o mal. Perder 13 balones en 27 minutos significa que el Barça jugó mucho con él buscando soluciones y que él no las encontó.

El análisis puede parecer cruel. Dembélé se rompió el tendón del bíceps femoral de la pierna izquierda en septiembre nada más llegar. El Barça, pese a los 145 millones que ha costado su traspaso, le dejó el tiempo que hiciese falta para recuperarse porque deportivamente el equipo funcionaba. Recibió el alta 108 días después de su lesión y reapareció en Vigo, pero ni allí ni en partidos posteriores brilló. Volvió a lesionarse en partido de Liga en Anoeta: rotura fibrilar en el semitendinoso del muslo izquierdo. El club matizó que “sin afectación a la cirugía que le practicó en Finlandia por el doctor Sakari Orava el pasado mes de septiembre”. Otro mes parado.

El Barça pide paciencia con Dembélé. Su traspaso, 145 millones de euros, fue el más caro de la historia del club azulgrana hasta Coutinho. Es cierto que tiene 20 años y que las circunstancias le han abrumado. Y que ha tenido la desgracia de las lesiones. Pero no lo es menos que todos los grandes que llegaron al Barça en las últimas décadas empezaron a rendir casi de inmediato. Alguno de ellos, como Ronaldo, lo hicieron tan joven como él: 19 años. En este jugador, al que el club ha puesto hasta cocinera especial para que cuide sus hábitos de comida, de momento no se ha visto nada de lo que marca en su precio. Su potencial es descomunal. Potencial y rendimiento, sin embargo, no son proporcionales. Está obligado a mejorar.