Cinco cambios y ganas de aplaudir en el Camp Nou

10.11.2019 15:00 de Stefano Bentivogli   Ver lecturas
Fuente: Mundo Deportivo
Cinco cambios y ganas de aplaudir en el Camp Nou

“Demà. 21 h. Tots units fem força!”, escribió en catalán Marc-André ter Stegen en Twitter 23 horas antes del reencuentro con el Camp Nou tras el 0-0 del Barça ante el Slavia. El alemán pidió el apoyo de la ‘gent blaugrana’ después de algunos pitos del martes y la afición respondió estando al lado del equipo en un día donde era ganar o ganar. Sin revolución de Ernesto Valverde para mejorar la cara del juego y encontrar más soluciones en ataque, sí hubo cinco cambios en el once inicial respecto a la Champions y un constante carrusel de piezas durante el partido que solo elevaron el ritmo y la velocidad del balón en la segunda mitad, ya con el viento a favor por el 3-1.

Apareció por fin Junior en la banda izquierda seis semanas después de hacerlo en el 0-2 de Getafe con Umtiti al lado. Sergi Roberto, que no jugaba en la media desde el 24 de septiembre ante el Villarreal, empezó de mediocentro como solo había hecho una parte con Valverde ante el Athletic (2-2 en casa) el curso pasado sentando a Sergio Busquets y Arthur hizo lo propio con Arturo Vidal. Arriba, Ansu Fati ganó el pulso a Dembélé pero solo 45 minutos porque todo había mutado aún más en la reanudación.

Tras la lesión de Semedo, vuelta a la normalidad con Sergi Roberto de lateral y ‘Busi’ de mediocentro y con la entrada de Dembélé, más espumoso que el apagado Ansu, varió el ataque. Griezmann, que empezó de ‘9’ flanqueado por Messi y Fati, pasó a la izquierda con Leo en el eje. Durante tres minutos incluso pasó Antoine a la derecha con el intercambio con Dembélé hasta acabar Suárez por el medio, Messi partiendo desde la derecha y Ousmane en la izquierda. También Arthur y De Jong se intercambiaron a ratos en los interiores.

Sí hubo más comunicación entre todos, concienciados de lo mucho en juego. Después del 1-0, Messi habló con Sergi Roberto y Griezmann con De Jong de vuelta al círculo central, mientras de camino a sacar tras el 1-1, muchos se juntaron en torno a Leo para reconducir la situación. Y a los tres minutos, el primer golazo de falta del genio rosarino para devolver la calma en el descanso.

Un vaivén constante sin que el fútbol azulgrana fluyera como debe pero que halló comprensión en la grada, cuyo enemigo común con el equipo fue la figura del colegiado Cuadra Fernández. Las faltas inventadas sobre Sergi Roberto y Messi (esta derivó en el 1-1) encendieron los ánimos en un Camp Nou que alentó las subidas de Junior, se aceleró a la par que las cabalgadas y regates de Dembélé y despidió aplaudiendo a Griezmann, buscado por Messi quizá más que nunca. Asistido por Leo cuando también tenía solo a De Jong en la derecha, Rubén Blanco negó a Antoine el gol que tanto busca pero la afición le apoyó y él lo agradeció.