Busquets, una nueva ‘patata caliente’ para el Barça

 de Giusi Zaffiro Twitter:   artículo leído 215 veces
Fuente: Mundo Deportivo
Busquets, una nueva ‘patata caliente’ para el Barça

Sergio Busquets (29 años) se puede convertir en una inesperada ‘patata caliente’ si se enquista una situación incómoda. El pivote azulgrana ha solicitado una actualización de su ficha a la junta cuando su última renovación y, por tanto, mejora de sueldo data de forma oficial de septiembre de 2016. Es decir, hace menos de dos años de aquella rúbrica y de aquel apretón de manos con el presidente Josep Maria Bartomeu que quedaron inmortalizados en una fotografía que repartió el club a los medios con indisimulada alegría. El acuerdo de ampliación con Sergiohasta 2021 (que incluye posibles prórrogas por partidos jugados por dos años más) se anunció de forma oficial en mayo de 2016 pero, por problemas de agenda y de solución de algunos flecos, no se concretó en la citada firma hasta cinco meses después.

El caso es que en los últimos tiempos, hace unos dos meses, Busi ha solicitado un incremento de ficha aduciendo una serie de compromisos pactados con el club y que, en su opinión, ahora deben cumplirse. Se trata de promesas condicionadas a determinadas situaciones salariales de la plantilla que ahora se dan tras los fichajes y las renovaciones de otros futbolistas.

Mientras, el club considera que ahora no puede acceder a la petición de Sergio. Vamos, que precisamente ahora no toca. De hecho, ahora se está en la fase de intentar atar a un futbolista titular, Samuel Umtiti, cuya cláusula de rescisión es apetecible para los ‘grandes’: 60 millones de euros.

En cualquier caso, la postura del Barça es que Busquets es un jugador clave en el proyecto deportivo que lideran Ernesto Valverde en el campo y Pep Segura como mánager general. El club ni se plantea vender al centrocampista porque le considera básico. En este sentido, ni siquiera es que remitan a su cláusula de rescisión, que es de 200 millones de euros, dado que no quieren ni pensar en la idea de que salga. No obstante, claro está, otro escenario diferente sería si Busquets dijese públicamente que no desea seguir en el Barça pese a tener contrato en vigor hasta 2021. Desde el Barça siempre se ha dicho que si algún futbolista no está a gusto y no quiere continuar en el Camp Nou, lo que no se desea es retener a nadie contra su voluntad. Eso sí, la salida debería darse pagando una cantidad acorde a la calidad del jugador y al potencial del rival al que se reforzaría.

Desde el club se tiene claro que ahora no toca incrementar la masa salarial sino rebajarla. Además, ahora el dinero es para hacer unos pocos fichajes (Griezmann y Arthur) tras lo mucho que se fichó la pasada campaña y para acometer la mencionada mejora de ficha de Umtiti y, posteriormente, la de Alba. Desde el lado del jugador se apunta que añadiendo a su actual contrato un apéndice para actualizar la ficha todo quedaría solucionado. Las partes creen que la sangre no llegará al río pero el desencuentro existe.