Operación Neymar: Un juego de trileros

24.06.2019 17:00 de Stefano Bentivogli   Ver lecturas
Fuente: Marca
© foto de Antonello Sammarco/Image Sport
Operación Neymar: Un juego de trileros

No pasa día sin que unos cuantos culés no te pregunten si es verdad que el Barça va a fichar a Neymar. Lo cuestionan con una mezcla de incredulidad e ilusión, pero también con una buena dosis de temor. Que es un jugadorazo, nadie lo duda. Una verdad incuestionable que choca, si embargo, con su comportamiento fuera del campo. Los culés ya saben cómo se las gasta. En su etapa azulgrana al brasileño le tiraban las timbas y no faltaba a la cita con su hermana en cada aniversario. En Copacabana, no en la Barceloneta.

El culé añora ese Tridente mágico con el que ganó su última Copa de Europa en Berlín. Y de ahí su lógica curiosidad en saber si 'Ney' viene o se queda en París. La respuesta no es nada sencilla porque esta operación se ha convertido en un juego de trileros donde todos utilizan sus armas. El primero el jugador, harto del sueño parisino que va camino de convertirse en horrible pesadilla. Por eso se ha ofrecido por enésima vez al Barcelona, consciente de que el vestuario (léase Messi, Suárez y Piqué, básicamente) le estaría esperando con los brazos abiertos. Y todos saben lo que manda este vestuario.

El segundo actor es el PSG, que esta vez lo ha puesto en el mercado, decepcionado por un jugador que acumula escándalo tras escándalo y que empieza a dañar la imagen de Qatar a tres años del Mundial. Mala cosa. En Doha hay veces que se funciona demasiado con el capricho y nadie sabe muy bien a qué atenerse.Un día Al-Khelaifi lanza a los cuatro vientos que lo vendería y al siguiente se arrepiente. O eso dice. Y ayer, sin ir más lejos, saca a Neymar, que posó con un careto fino eso sí, patrocinando una de las camisetas del club. Un claro mensaje.

Y, por último, está el Barça. Bartomeu duda porque la operación es un pastizal que hipoteca la capacidad de maniobra del club a nivel económico. Pero entiende que es una ocasión y deja hacer. "Tú menea el tema, que algo sacaremos", debe decir a su entorno que no mueve ficha de manera oficial, pero por detrás hace sus cábalas metiendo a media plantilla en la operación y le pide al jugador que se rebaje el sueldo. Mientras ve encuestas en las que el 'soci' no quiere que vuelva. Baja el precio.