Francelino Matuzalem fue un talentoso centrocampista brasileño que en el verano del año 2007 se convirtió en un controvertido fichaje del Real Zaragoza en el que el comité de arbitraje de la FIFA tuvo que entrar para resolver el conflicto generado por la rescisión unilateral por parte del jugador del contrato con el Shakhtar Donetsk . Fue uno de los fichajes estrella con los que el entonces propietario del club maño, Agapito Iglesias, que intentó apuntalar un proyecto diseñado para disputar la Champions y que acabó inexplicablemente en descenso a Segunda División. Uno de los primeros síntomas de que no iban a ir bien las cosas llegó el 26 de septiembre de 2007 en el Camp Nou. Una dura entrada de Touré Yaya en una acción en el centro del campo sin aparente peligro acabó en una grave lesión de rodilla de Matuzalem de la que psicológicamente ya no se recuperó. En una amplia en interesante entrevista del periodista Luis Fando en ‘El Periódico de Aragón, el brasileño recuerda aquel y otros episodios.

“Fue uno de los peores días de mi vida. Nada volvió a ser igual desde aquel momento. Esa lesión fue un trauma que no superé. Un daño psicológico irreparable. Estaba con una alegría inmensa por triunfar en España. No lo imagina usted bien. No había ninguna necesidad para que Touré Yaya me hiciera esa entrada. Sé que no fue voluntario, pero entró muy, muy fuerte y yo entré en depresión. Estuve casi seis meses sin jugar. Me llegó en el peor momento de mi vida. Verdaderamente me cortó las alas. No volví a jugar bien. Touré Yaya casi me arruinó la vida”, afirma.

“No había ninguna necesidad de que me hiciera esa entrada. Sé que no fue voluntario, pero entró muy, muy fuerte y yo entré en depresión”

El brasileño insiste en que “sin esa lesión todo hubiera sido diferente para mí. Me juego la vida a que hubiera hecho una buena temporada. Tenía talento para haber ayudado muchísimo al equipo. Éramos de los mejores equipos de la Liga. No había discusión. Teníamos una plantilla de fase de grupos de la Champions League”.

Además de hablar de todos los problemas con su fichaje y de repasar su etapa en Ucrania, también recordó, por ejemplo cuando militó en el Brescia (2002-2004). “Pude coincidir en el campo con Guardiola y con jugadores como Baggio o Luca Toni. Pep ya era un entrenador en el campo. Gritaba, gesticulaba… Me inspiré mucho con sus consejos y gracias a él tomé esa pasión por el fútbol español”.

En la extensa entrevista, Matuzalem comenta lo que significó el fútbol en su vida. “Soy un chico de calle y sé lo que es sufrir. Me crié desde muy niño con un balón en los pies. Sé lo que es pelear desde lo más bajo para llegar arriba. Por eso la lesión en el Camp Nou me afectó tanto. Estaba llegando a la cima y por causas ajenas a mí todo se vino abajo”. Y explica que “mi familia no tenía nada de dinero. Éramos muy pobres. Te tenías que criar en la calle. La criminalidad estaba por todas partes. Había muchos peligros. Pero yo tenía un sueño, que era jugar al fútbol. El fútbol y la calle me salvaron de acabar como tanta gente. Me salvó la vida. Pude salir de Brasil, conocer España, Italia… Vi culturas muy bonitas. La pelota me lo dio todo”.

Lógicamente, aquel traumático descenso a Segunda División con el Real Zaragoza también permanece en su memoria. “Bajar fue un delito. La gente en Brasil me lo pregunta. ¿Cómo fue posible? Tuvimos hasta cuatro entrenadores. Eso fue letal para el equipo. Creo que no debieron de haber cesado a Víctor Fernández. Las auténticas estrellas no solo brillan en el campo; lo tienen que saber hacer fuera, en el vestuario. Y las nuestras no lo hacían. Víctor Fernández no tuvo ninguna culpa ni responsabilidad. Fueron los jugadores. Teníamos problemas dentro con tres o cuatro jugadores importantes. Creo que había demasiadas estrellas que solo miraban por lo individual. Siempre digo que un equipo con más de dos jugadores importantes puede ser problemático. Eso nos mató. No éramos un grupo unido para haber conseguido los objetivos que merecíamos. Y entonces pasó lo que pasó”.

Sezione: Ex barcelonistas / Data: Mar 25 Febrero 2020 a las 17:00 / Fuente: Mundo Deportivo
Autore: Stefano Bentivogli
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